El ministro preopinante Alberto Martínez Simón explicó que el recurso contenía deficiencias formales relevantes, ya que la defensa intentó impugnar resoluciones que no corresponden a la vía de casación, además de no fundamentar de manera concreta las supuestas violaciones constitucionales. Según el fallo, los argumentos presentados se limitaron a expresar desacuerdo con la sentencia, sin cumplir con los requisitos legales exigidos.
A su turno, el ministro Manuel Ramírez Candia concluyó que la acción también debía ser rechazada por haber sido presentada fuera del plazo legal, ya que la impugnación se realizó más de dos años después de la sentencia original, excediendo ampliamente los tiempos establecidos por la normativa. Este criterio fue acompañado por la ministra Carolina Llanes.
Cómo ocurrió el crimen
De acuerdo con lo probado en juicio, el hecho se registró el 23 de noviembre de 2020, en el barrio San Pablo de Asunción. La víctima se encontraba dentro de un vehículo cuando Morales ingresó al automóvil tras una discusión vinculada a un conflicto previo. En ese contexto, el ahora condenado extrajo un arma de fuego y efectuó varios disparos, impactando contra Marín, quien logró descender del vehículo pero cayó metros más adelante, donde finalmente se produjo su fallecimiento.
Tras el ataque, Morales abandonó el lugar en una camioneta, acompañado por otra persona, dándose a la fuga. Este elemento fue considerado clave en el proceso judicial que derivó en su condena por homicidio doloso. Con la decisión de la Corte, se agotan las instancias ordinarias de apelación, por lo que el condenado deberá cumplir la totalidad de la pena impuesta. El fallo deja en claro que las irregularidades en el recurso presentado por la defensa impidieron su análisis de fondo, consolidando así la sentencia dictada en diciembre de 2023.


