El Tribunal de Sentencia de la circunscripción de Amambay, integrado por Librada Beatriz Peralta Céspedes, Marcelina Quintana de Acosta y Mario Francisco Peralta Ovelar, condenó a 28 y 18 años de pena privativa de libertad para Fernando Villa Alta Torales y Alberto Javier López Ayala, respectivamente, por homicidio doloso; ambos fueron hallados culpables del crimen de Óscar Rafael Pereira Giménez y Alejandro Riveros Vargas, asesinados a balazos en el distrito de Capitán Bado.
El crimen ocurrió el 28 de mayo del 2021, aproximadamente a las 10:30, sobre la Ruta PY11 “Ruta Juana María de Lara”, en la colonia Mariscal López del mencionado distrito. En el lugar fueron asesinados Óscar Rafael Pereira Giménez y Alejandro Riveros Vargas. Según la investigación fiscal, el caso se enmarca en hechos de violencia criminal registrados en la zona fronteriza.
Durante el juicio oral y público, la fiscala María Ester Giménez logró demostrar la responsabilidad penal de los acusados mediante pruebas testimoniales, documentales y materiales, solicitando penas de 30 y 20 años de prisión. Entre los elementos destacados se incluyó la declaración de un testigo presencial del ataque.
Entre las pruebas más importantes se tuvo la declaración como anticipo jurisdiccional de un testigo presencial del ataque, además de la declaración del comisario Ramón López Balbuena.
De acuerdo con lo acreditado en audiencia, al momento de los disparos las víctimas colisionaron con la motocicleta utilizada por los atacantes, provocando lesiones en brazos y rodilla a Fernando Villa Alta Torales. Estas lesiones fueron verificadas posteriormente mediante inspección tras la detención del sospechoso en aquel entonces, coincidiendo con los registros obrantes en el expediente, lo que fortaleció la acusación fiscal y efectivamente era quien mató a sangre fría a las dos víctimas.
Respecto a Alberto Javier López Ayala, se comprobó que conducía la motocicleta empleada en el crimen. Además, un zapato hallado en la escena constituyó un elemento clave que lo vinculó directamente con el hecho.
A solicitud del Ministerio Público, durante el juicio el acusado fue requerido para probarse el calzado ante el Tribunal, confirmándose que coincidía perfectamente con su pie, lo que reforzó su implicancia.
El 21 de septiembre del 2025, Fernando Villa Alta ya había sido condenado a 20 años de prisión por otro crimen, junto a su primo Silvio Villa Alta, quienes fueron hallados culpables del asesinato de Kevin Geovani Vichini.
Fernando Villa Alta ya tiene antecedentes por homicidio doloso, ya que en septiembre del 2023 fue detenido y procesado por el crimen del concejal de Capitán Bado, Teobaldo Aquino González. El joven sicario se encuentra recluido en el Centro de Rehabilitación Social (Cereso) de Encarnación.

