La jueza de Santa Rosa del Monday, Alto Paraná, Sandra Frantz Rosin, ordenó la suspensión inmediata de la distribución y comercialización del fármaco llamado TG Tirzepatida, a raíz de la denuncia de dos personas que dijeron que una de ellas luego de haberse aplicado el fármaco quedó inconsciente.
El producto es del Laboratorio Indufar de Paraguay. La denuncia fue realizada por Cleverson da Silva y Aline Mara Ramos da Silva. Y el primero fue que se aplicó el inyectable.
Cleverson se había aplicado el medicamento para bajar de peso y al tercer día tuvo que ser asistido por la complicación casi mortal que según él le produjo el fármaco Tirzepatida.
La jueza suspendió la comercialización del remedio no solamente en Alto Paraná, sino en todo el territorio nacional. Prohibió también su distribución hasta tanto el Ministerio de Salud, a través de su departamento Dinavisa, instruya sumario y aclare los efectos colaterales del fármaco.
Según la denuncia, el citado laboratorio no ofreció la seguridad que legítimamente cabía esperar de un medicamento fabricado por él en condiciones normales de uso, configurándose un producto defectuoso donde debería primar el deber de seguridad que pesa sobre el fabricante.
Según la magistrada, tratándose de un producto farmacéutico destinado al consumo humano, el estándar de diligencia exigible al laboratorio productor es máximo, está en juego la vida y el bienestar de la persona, indicó.
La industria farmacéutica se rige por estrictos protocolos de control de calidad, estabilidad, pureza y trazabilidad, teniendo en cuenta el registro sanitario del producto ante la Dinavisa. Esta dependencia del Ministerio de Salud ya advirtió que es necesario tomar en cuenta posibles efectos y los debidos cuidados de este producto, agregó.
Los denunciantes solicitaron ante la citada magistrada la orden de diligencias preparatorias para una posterior demanda contra el mencionado laboratorio fabricante del inyectable Tirzepatida. Dentro de este expediente, la jueza ordenó como medida cautelar la suspensión de la distribución y comercialización del mencionado fármaco.
La denuncia dice que tres días después de aplicarse el remedio, Cleverson da Silva tuvo mareo y se redujo su capacidad de visión y se fue inmediatamente al dispensario de la ciudad de Raúl Peña, Alto Paraná, donde le hicieron el diagnóstico de malestar general, confusión mental y sudoración fría.


