Carlos Antonio Báez Guillén deberá ser llevado en la Penitenciaría Nacional de Tacumbú o a otra cárcel. Para la jueza que dictó la orden, existe peligro de fuga y obstrucción a la persecución penal.
La jueza penal de Garantías Cynthia Lovera decretó la prisión preventiva de Carlos Báez Guillén, alias Lulú, detenido el domingo último en el barrio San Rafael de Ciudad del Este, sindicado como supuesto intermediario entre el autor intelectual y los supuestos autores materiales del crimen del mayor Guillermo Moral, asesinado en octubre del 2025 frente a la facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Asunción (UNA). El magistrado ordenó que el imputado sea llevado a la Penitenciaría Nacional de Tacumbú o en otro establecimiento que lo pueda albergar.
“Esta magistratura observa que no existe ninguna limitación legal a fin de aplicar la medida cautelar de prisión preventiva solicitada por el representante del Ministerio Público, atendiendo los presupuestos establecidos en el Código Procesal Penal, pues se trata de una persona de 35 años de edad, del sexo masculino y no se encuentra afectado por una enfermedad grave o terminal debidamente comprobada, por lo que esta magistratura se encuentra facultada a aplicar la mencionada medida cautelar, pues se ha verificado todos los requisitos en la norma procesal, dado a la gravedad de los hechos y que el peligro de fuga y de obstrucción a la investigación no se encuentran desvirtuados.
Por lo que, encontrándose reunidos conjuntamente los requisitos exigidos en el Art. 242 del Código Procesal Penal, corresponde decretar la prisión preventiva del imputado Carlos Antonio Báez Guillén, en razón a que no existe otra medida diferente que pueda cumplir con los fines procesales exigidos por las normativas vigentes”, dice la jueza en su resolución.
Según la investigación fiscal, Báez Guillén fue quien reclutó a los sicarios e hizo el pago a los mismos por el “trabajo” realizado. Las transferencias realizadas por un monto total de G. 1.800.000 permitieron seguir la trazabilidad del dinero y ejecutar varios operativos en Ciudad del Este.
La investigación condujo a tres personas vinculadas a la logística: Ángel David González Guillén (detenido), su tío Jorge Guillén (detenido) y Carlos Antonio Báez Guillén (detenido ayer).
“El señor Jorge Guillén habría entregado el dinero a su sobrino Ángel para que haga la transacción, mientras que Carlos Báez Guillén fue quien contrató directamente a los dos jóvenes”, precisó Vera. Agregó que el tío “cuenta con antecedentes por casos de piratería del asfalto y sería una persona muy importante en el mundo criminal”, aunque “nunca estuvo preso”, habría dicho en su momento el jefe de Investigaciones de Ciudad del Este, comisario Richard Vera.
Uno de los autores materiales del asesinato, un joven de apenas 16 años, fue encontrado muerto en las aguas del río Paraná, mientras el otro sigue prófugo. El menor fue quien habría disparado a Moral aquella tarde del 2 de octubre.
El mayor Guillermo Moral era subjefe de la prisión militar de Viñas Cué y era quien se negó a que familiares de Miguel Ángel Insfrán, alias Tío Rico, ingresaran un aparato celular.


