El extitular del Ministerio del Interior está acusado de recibir supuestamente regalías del narcotraficante brasileño Marcus Vinicius Espíndola. El acusado supuestamente utilizó el vehículo de este último en su viaje a Brasil.
Ante el Tribunal de Sentencia, integrado por Adriana Planás, Elsa García y Matías Garcete, inició en la víspera el juicio oral y público del exministro del Interior Arnaldo Giuzzio en la causa de cohecho pasivo agravado, acusado supuestamente de recibir regalías del narcotraficante brasileño Marcus Vinicius Espíndola, donde la fiscala Verónica Valdez pidió incluir copias espejo relacionadas a la extracción de datos de tres aparatos celulares vinculados a Lindomar Reges Furtado, socio de Espíndola. Giuzzio está representado por la abogada Gilvi Quiñónez, quien pidió la nulidad de la acusación.
La Fiscalía sostiene que el exministro del Interior mantenía vínculos con Marcus Vinicius Espíndola, detenido en Brasil por tráfico de drogas, quien presuntamente buscaba convertirse en proveedor de insumos tácticos para la Policía Nacional. Según la acusación, ese interés comercial habría motivado su acercamiento al entonces titular de la cartera de seguridad del Estado.
La acusación señala que Arnaldo Giuzzio estuvo en territorio brasileño utilizando la camioneta prestada por Marcus Vinicius Espíndola, desde el 26 de diciembre del 2021 hasta el 7 de enero del 2022.
Por su parte, Giuzzio nuevamente sostiene que las pruebas fueron manipuladas por aquel entonces fiscal Osmar Legal (hoy juez) y que se sustrajeron elementos sin orden judicial tras el allanamiento en su domicilio, además de la presunta apropiación irregular de documentos. Alega que el proceso está plagado de irregularidades.
Gilvi Quiñónez, abogada de Giuzzio sostuvo a lo largo del proceso que no existe hecho punible alguno, al asegurar que Marcus Vinicius Espíndola nunca firmó contrato alguno con el Ministerio del Interior y que el exministro del Interior tampoco recibió beneficio indebido, señalando que el supuesto préstamo del vehículo fue negado por el propio ciudadano brasileño.
“La Fiscalía presentó incidentes de inclusión de pruebas, todas inconducentes, ofrecieron una prueba que ni siquiera conocen, copias de pantallas de conversaciones entre Marcus Vinicius y Lindomar, donde no hay más conversaciones mías; sin embargo, nosotros presentamos seis incidentes y pueden ser más, todas relacionadas a las violaciones supremas en la obtención de pruebas, fallas muy básicas del Ministerio Público para la recolección de pruebas, como documentos que vinieron del Brasil que no fueron traducidas”,dijo el exministro del Interior.


