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Drenaje facial con masajes que alivian la retención de líquidos y la hinchazón

Las terapias manuales orientadas al cuidado del rostro se consolidan como una alternativa dentro de las rutinas de bienestar y estética. Entre las pr…

| Por La Tribuna
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Massage of faceEl drenaje linfático facial es uno de los más solicitados según la profesional.

Las terapias manuales orientadas al cuidado del rostro se consolidan como una alternativa dentro de las rutinas de bienestar y estética. Entre las prácticas se encuentra la práctica del drenaje linfático facial, un método que propone tensar y tonificar la piel mediante masajes, sin recurrir a intervenciones quirúrgicas ni procedimientos invasivos.

La experta en masajes Liliana Arzamendia comentó que los beneficios de estos procedimientos son variados y dependen de cómo y cuándo se deben realizar, según las necesidades de las clientas. Lo principal es conocer qué estamos realizando en el rostro y si lo necesitamos. Liliana mencionó que existen varias opciones y métodos en el mercado de los masajes faciales, como el lifting japonés, drenaje linfático fatigo, masaje kobido, gua sha, masaje relajante, shaitsu facial y técnicas de amasamiento son las más populares y con mejores resultados.

Estos tipos de masajes se basan en movimientos precisos realizados con las yemas de los dedos, que estimulan la musculatura facial y trabajan la capa superficial de la piel. El objetivo es mejorar la circulación sanguínea, favorecer el drenaje de líquidos y promover la producción de colágeno y elastina, componentes necesarios para mantener la firmeza y la elasticidad del rostro. Además, la profesional señala que la práctica regular ayuda a relajar la expresión facial y puede contribuir a atenuar líneas de expresión.

Entre las técnicas más solicitadas por las clientas el drenaje linfático facial es el principal, consiste en un masaje suave, lento y rítmico que activa el sistema linfático. Su función principal es facilitar la eliminación de toxinas y el exceso de líquidos acumulados, lo que reduce la hinchazón en zonas como el rostro y el cuello. También se asocia con una mejora en la textura y el tono de la piel, así como con una sensación general de relajación.

Incorporar estas prácticas de forma periódica, con sesiones cada dos a cuatro semanas, para sostener los resultados y complementar los hábitos diarios de cuidado personal. Estas propuestas se integran al estilo de vida de quienes buscan métodos naturales para mantener la salud y apariencia del rostro, sin la necesidad de someterse a procedimientos quirúrgicos más complejos que llevan más tiempo y pueden considerarse más riesgosos.

Liliana Arzamendia, masajista con tresaños de experiencia.
Liliana Arzamendia, masajista con tresaños de experiencia.

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