La perimenopausia es una etapa de transición marcada por cambios hormonales que pueden impactar en la salud física y metabólica. Una alimentación equilibrada y planificada se presenta como una herramienta clave para prevenir y aliviar los síntomas más frecuentes, según la nutricionista Doris Villalba.
La perimenopausia constituye una fase natural previa a la menopausia y se caracteriza por una serie de cambios físicos que pueden afectar la calidad de vida de las mujeres. Entre los síntomas más habituales se encuentran los sofocos, la sudoración nocturna, las alteraciones del sueño y la fatiga persistente. A estos se suman riesgos metabólicos, como una mayor predisposición a la resistencia a la insulina, la dislipidemia y la diabetes tipo 2.
En este contexto, la alimentación adquiere un rol central. Villalba explicó que la estrategia nutricional debe basarse en la combinación adecuada de alimentos, priorizando aquellos que contribuyen a estabilizar el metabolismo y a reducir la inflamación.
Uno de los pilares es el consumo de proteínas de alta calidad, presentes en carnes magras, huevos y legumbres. Las lentejas, en particular, aportan no solo proteínas vegetales, sino también una cantidad significativa de fibra, clave para la salud digestiva y el control glucémico.
Respecto a los carbohidratos, la especialista recomienda optar por opciones complejas y de absorción lenta, como la batata, que proporciona energía sostenida y ayuda a evitar picos de glucosa. Preparaciones simples, como la cocción al horno con especias, permiten conservar sus propiedades nutricionales sin recurrir a agregados innecesarios.
Villalba también destacó la importancia de los acompañamientos en cada comida. Sugirió reemplazar salsas tradicionales por alternativas más saludables, como el yogur griego combinado con cúrcuma, aprovechando las propiedades antiinflamatorias de esta especia. A ello se suma la incorporación de grasas saludables mediante el consumo de aguacate y semillas de chía, lino o sésamo, fuentes naturales de ácidos grasos omega 3.
Como complemento, la nutricionista mencionó que ciertas infusiones con fitoestrógenos, como el té de hinojo, pueden contribuir a aliviar algunos de los síntomas propios de esta etapa. Aunque no sustituyen otros abordajes, su inclusión puede aportar beneficios adicionales dentro de una alimentación equilibrada.
Este enfoque integral, basado en elecciones conscientes y combinaciones inteligentes de nutrientes, se presenta como una alternativa accesible y efectiva para mejorar el bienestar durante la perimenopausia y acompañar de manera positiva los cambios propios de esta fase de la vida.



