La búsqueda de una sonrisa armónica y natural impulsa el crecimiento de las carillas dentales, un tratamiento que ha ganado popularidad en nuestro país, que ofrece resultados rápidos y visibles, influenciado por la importancia de la imagen y el impacto de las redes sociales.
Según explica la odontóloga Cattherine Rivas, las carillas dentales se consolidaron como una de las opciones más elegidas en odontología estética debido a que actualmente las personas otorgan un valor cada vez mayor a la apariencia de su sonrisa. Los dientes funcionan como una carta de presentación y su mejora incide directamente en la autoestima.
Uno de los principales atractivos de este procedimiento es la rapidez con la que se pueden obtener resultados estéticos y naturales, ya que generalmente se requieren pocas visitas al consultorio. Esta característica responde a lo que buscan muchos pacientes hoy, soluciones eficaces en menos tiempo. Las carillas permiten corregir dientes desalineados, manchados, fracturados o con diferencias notorias de forma y tamaño, siempre con un enfoque estético.
La profesional señala que, previo al tratamiento, ella realiza una evaluación personalizada que tiene en cuenta la edad, el sexo, la forma del rostro y la sonrisa del paciente. A partir de estos criterios se diseña el tratamiento, aunque siempre se prioriza lo que la persona desea en relación con la forma y el color de sus dientes.
Rivas aclara que las carillas se recomiendan únicamente cuando son realmente necesarias, como en casos donde existen múltiples restauraciones y se busca unificar forma y color para devolver la estética y la salud bucal. Cuando el paciente presenta una boca sana, alternativas como la ortodoncia y el blanqueamiento dental pueden mejorar la estética sin intervenir las piezas dentales, aunque estos procedimientos requieren más tiempo en el consultorio.
La tendencia actual apunta a lograr sonrisas lo más naturales posibles, en armonía con el rostro. Sin embargo, la influencia de las redes sociales, la fotografía y los videos genera que muchos pacientes busquen tonos más blancos para un efecto visual más impactante, una decisión que, según la especialista, queda en manos de cada persona.



