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Pausa creativa, frenar para volver a una misma en tiempos de urgencia constante

En tiempos marcados por la aceleración y la autoexigencia, Pausa creativa se presenta como una propuesta de talleres vivenciales pensados para que la…

| Por La Tribuna-
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El espacio integra herramientas de coaching ontológico con procesos creativos.

En tiempos marcados por la aceleración y la autoexigencia, Pausa creativa se presenta como una propuesta de talleres vivenciales pensados para que las mujeres se permitan detenerse, reconectar con su mundo interno y transitar sus procesos desde la conciencia y el cuidado. La iniciativa es impulsada por Liliana Ruiz, coach especializada en pausa creativa.

Pausa creativa nació a partir de una experiencia personal que, con el tiempo, reveló una necesidad compartida. Así lo explicó Liliana Ruiz, creadora del espacio, quien atravesó momentos de quiebre y cansancio emocional que la llevaron a comprender que no necesitaba respuestas inmediatas, sino un lugar para frenar, escucharse y ordenar lo que estaba ocurriendo internamente. Ese mismo sentir comenzó a repetirse en muchas mujeres, atravesadas por rutinas exigentes, múltiples responsabilidades y poco margen para registrar cómo estaban realmente.

La propuesta se concreta a través de talleres grupales guiados, presenciales y también en modalidad online, lo que permite acompañar a mujeres que residen tanto en Paraguay como en el exterior. En cada encuentro se integran herramientas de coaching ontológico con procesos creativos como la escritura, el color y la expresión libre, sin necesidad de experiencia previa. El foco no está puesto en el resultado, sino en el proceso y en la escucha interna.

Según Ruiz, hacer una pausa creativa no implica dejar de hacer, sino cambiar desde dónde se actúa. Salir del piloto automático, bajar el ruido externo y generar momentos de presencia permiten volver a la vida cotidiana con mayor claridad, calma y dirección. Gestos simples como respirar, escribir lo que está desordenado o escuchar al cuerpo funcionan como puertas de acceso a una conexión más honesta con una misma.

El componente creativo ocupa un rol central, ya que habilita otros lenguajes cuando lo racional no alcanza. Escribir o expresarse artísticamente no busca producir algo “correcto”, sino verdadero. Cuando emoción y cuerpo participan, lo que estaba contenido encuentra salida, se ordena y genera alivio.

“El trabajo grupal potencia este proceso. Compartir el espacio con otras mujeres rompe el aislamiento silencioso y genera un clima de contención, sin comparaciones ni exigencias. Acompañarse desde la presencia permite recordar que no se está sola y devuelve fuerza para seguir transitando los propios procesos”, resaltó.

En un contexto donde incluso el autocuidado puede convertirse en una obligación más, Pausa creativa propone correrse de esa lógica. No hay metas que cumplir ni estados emocionales ideales a los que llegar. La pausa se presenta como un espacio cuidado, sostenido desde el respeto por los ritmos individuales y la autenticidad.

Para Liliana Ruiz, detenerse no es perder impulso, sino crear un espacio de claridad interna para avanzar con mayor coherencia y propósito. Quienes deseen conocer más sobre la propuesta, los próximos talleres y modalidades disponibles pueden acceder a mayor información a través de las redes sociales de la coach, que se encuentra en Instagram como “Lili Ruiz”.

Liliana Ruiz, coach especializada en pausacreativa.
Liliana Ruiz, coach especializada en pausacreativa.

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