Las jornadas de sol, agua y descanso no tienen por qué ir de la mano con una alimentación desordenada. Con planificación y elecciones simples, es posible mantener hábitos adecuados incluso en la playa.
La nutricionista Giovanna Pessolani comparte recomendaciones prácticas para organizar las comidas durante los días de calor y actividad al aire libre.
Con la llegada del verano y el aumento de las visitas a arroyos, playas y piscinas, surge una pregunta recurrente: ¿cómo alimentarse bien durante los días de descanso? La especialista en nutrición Giovanna Pessolani señala que la clave está en planificar las tres comidas principales del día, priorizando opciones prácticas, seguras y nutritivas que se adapten a las altas temperaturas.
Para el almuerzo o comida principal en la arena, las preparaciones frías y fáciles de transportar resultan las más adecuadas. Sándwiches o wraps integrales rellenos con pollo desmenuzado, atún al natural, huevo duro o queso fresco aportan una combinación equilibrada de proteínas, hidratos y grasas saludables. Otra alternativa recomendada son las ensaladas frías de pasta o arroz con verduras y alguna fuente de proteína, siempre preparadas con anticipación y correctamente refrigeradas.
Durante el resto del día, los snacks cumplen un rol importante para sostener la energía. Pessolani recomienda evitar productos ultraprocesados y optar por frutas frescas y enteras como manzanas, peras o uvas, que resisten bien el calor y no requieren preparación. También sugiere galletas de arroz o de cereales, que pueden acompañarse con pequeñas porciones de queso o patés vegetales, además de mixes de frutos secos y semillas sin sal agregada.
La conservación de los alimentos es un punto central. La nutricionista remarca la importancia de utilizar conservadoras con suficiente hielo o geles fríos, mantenerlas a la sombra y consumir primero los alimentos más perecederos, como aquellos que contienen huevo o pollo. Asimismo, aconseja evitar mayonesas o salsas caseras cuando el calor es intenso.
Este enfoque permite disfrutar plenamente de un día de playa sin descuidar el bienestar. Con comidas simples, bien organizadas y una correcta conservación, es posible combinar descanso, sol y una alimentación consciente que acompañe la energía del verano.



