Sociedad

Extensión de pestañas, hábitos que prolongan duración y evitan daños

El mantenimiento correcto de las extensiones de pestañas resulta clave para conservar el diseño, prolongar su duración y proteger la salud ocular.

| Por La Tribuna
Las extensiones de pestañas se posicionan entre los tratamientos estéticos más elegidos.

Las extensiones de pestañas se posicionan entre los tratamientos estéticos más elegidos, pero su resultado no depende únicamente de la colocación inicial. Según explicó la lashista Yhealena Benítez, los cuidados posteriores son determinantes para mantener una mirada prolija, limpia y saludable.

Durante las primeras 24 horas posteriores a la aplicación, recomendó evitar el contacto con agua, vapor y sudor intenso, ya que en ese lapso el adhesivo termina de fijarse. También aconsejó no frotar los ojos y mantener las pestañas siempre limpias y secas, debido a que cualquier descuido temprano puede afectar la adherencia y acortar la duración del trabajo.

Entre los hábitos que más perjudican a las extensiones, Benítez mencionó que la posición del descanso es fundamental, tocarse los ojos con frecuencia, usar productos oleosos y descuidar la limpieza diaria. Advirtió que los cosméticos a base de aceite, como delineadores líquidos oleosos, sombras cremosas o desmaquillantes bifásicos, debilitan el pegamento y favorecen la caída prematura.

“Dormir boca abajo o ejercer presión constante sobre las pestañas puede provocar quiebres y caída, por lo que recomendó hacerlo boca arriba o de costado y evitar frotar los ojos”, destacó.

En cuanto al mantenimiento, explicó que los retoques deben realizarse cada dos a tres semanas, debido al crecimiento y renovación natural de las pestañas. Sin este control, las extensiones pierden forma, prolijidad y quedan desparejas. Además, señaló que una limpieza diaria adecuada previene la acumulación de bacterias, evita la picazón y prolonga la vida útil del diseño.

Finalmente, aclaró que las extensiones no dañan las pestañas naturales cuando están correctamente colocadas. El daño, explicó, aparece solo cuando se utiliza un peso incorrecto de la fibra al que la pestaña natural puede soportar o una mala técnica. También subrayó que las extensiones de volumen e híbridas requieren mayor cuidado y limpieza, ya que retienen más residuos que las clásicas.

Benítez concluyó que el resultado final es un trabajo compartido: seguir las indicaciones, respetar los tiempos de retoque y mantener una buena higiene permite que las extensiones se vean lindas, limpias y duraderas, cuidando al mismo tiempo la salud de la mirada.

Yhealena Benítez, lashista profesional.

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