El hábito de consumir agua con limón se volvió bastante popular en los últimos años, principalmente por la percepción de que aporta beneficios favorables para la salud. Sin embargo, la odontóloga Yazmín Aquino advirtió que su consumo frecuente puede tener consecuencias negativas para la salud bucal, especialmente sobre el esmalte dental.
El esmalte es la capa externa del diente y constituye el tejido más duro del cuerpo humano. Su función principal es proteger las capas internas, como la dentina y la pulpa dental. A diferencia de otros tejidos, el esmalte no puede regenerarse una vez que se desgasta o se fractura, lo que convierte su cuidado en un aspecto clave de la salud oral.
Aquino explicó que el ácido presente en el limón provoca un proceso de desmineralización del esmalte cuando su consumo es habitual. Esta pérdida progresiva debilita la superficie dental y favorece la aparición de sensibilidad, ya que al desgastarse el esmalte queda expuesta la dentina, un tejido más sensible a estímulos como el frío, el calor o los alimentos dulces.
Además de la sensibilidad, el desgaste causado por los ácidos incrementa el riesgo de caries y genera cambios visibles en los dientes, que pueden verse más opacos o translúcidos debido a la mayor exposición de la dentina.
Por estos motivos, la profesional desaconsejó el consumo prolongado de agua con limón sin una adecuada protección bucal. Recomendó acompañar su ingesta con medidas de cuidado dental, como el uso de cepillos de cerdas suaves y pastas dentales no abrasivas, a fin de reducir el impacto del ácido sobre el esmalte.



