Las extensiones de pestañas continúan ganando protagonismo dentro de las rutinas de belleza, con técnicas que priorizan versatilidad, precisión y personalización. En esta temporada, los estilos apuntan a realzar la mirada sin perder naturalidad, adaptándose a distintos tipos de ojos y pestañas. Entre las opciones más solicitadas en esta época del año se encuentra el volumen tecnológico, una técnica que combina estética y funcionalidad.
En conversaciones con La Tribuna, la lashista profesional Rosana Silva, comentó que la mencionada técnica se logra con el uso de abanicos de pestañas previamente armados, lo que permite reducir el tiempo de aplicación y ofrecer distintas opciones de volumen a las clientas, desde estilos sutiles hasta más definidos.
Dentro de esta técnica se distinguen dos variantes, el volumen tupido y el semi tupido, en el volumen tupido se aplican extensiones desde 4D, es decir, cuatro fibras por cada pestaña natural, pudiendo llegar a 5D o 6D, según la elección de la clienta. En el caso del volumen semi tupido, se priorizan estilos más discretos y naturales, con medidas más cortas y menor cantidad de extensiones, generalmente entre 2D y 3D.
La elección del volumen depende del gusto personal y del estado de las pestañas naturales, ya que este factor influye directamente en el resultado final. En aplicaciones iniciales, se suele optar por diseños más suaves, como el 3D, para una adaptación gradual.
Silva explicó que entre los diseños más solicitados se encuentra el denominado “Ojo de Gato”, que combina medidas cortas en el lagrimal y más largas hacia la comisura externa, generando un efecto rasgado. También se ofrece el diseño “ardilla”, considerado adaptable a distintos tipos de ojos.
De esta manera, la técnica de volumen tecnológico se presenta como una alternativa versátil dentro del diseño de extensiones de pestañas, con opciones que se adaptan a distintas preferencias y características naturales, priorizando una elección acorde al tipo de ojo y los gustos de las clientas.



