Durante su intervención, Alvarenga explicó que la lucha de las mujeres indígenas no se limita a la violencia física, sino que también incluye agresiones estructurales, espirituales e históricas vinculadas a la discriminación, la exclusión y el legado del colonialismo. Destacó que los cuerpos de mujeres, niñas, adolescentes y jóvenes siguen siendo vulnerables, lo que hace urgente visibilizar estas realidades y generar conciencia sobre ellas.
El encuentro brindó la oportunidad de escuchar experiencias y reflexiones, fomentando la comprensión y el diálogo sobre las distintas formas de violencia. Asimismo, se subrayó la importancia de repensar la escucha activa, el acompañamiento y las acciones colectivas que fortalezcan a las comunidades y reconozcan el papel de las mujeres indígenas como agentes de resistencia y transformación social.






