El Ministerio de Salud y organismos internacionales realizaron el Ejercicio de Microplanificación 2026 para consolidar la vigilancia epidemiológica. Bajo el enfoque de “Una sola salud”, el proyecto financiado por el Fondo para Pandemias busca optimizar la detección temprana y respuesta ante emergencias. Las autoridades priorizan la tecnología digital y el control fronterizo para proteger a la población.
Con miras a consolidar los avances logrados en materia de preparación sanitaria, Paraguay llevó a cabo el Ejercicio de Microplanificación 2026, una instancia estratégica destinada a establecer las acciones que marcarán el último año de ejecución del proyecto “Fortalecimiento de las funciones críticas de prevención, preparación y respuesta ante pandemias en Paraguay”, financiado por el Fondo para Pandemias y en implementación desde el 2024.
La jornada, desarrollada el viernes 6 de febrero, permitió a las instituciones involucradas acordar líneas de acción prioritarias orientadas a reforzar las capacidades del sistema de salud, asegurando su alineación con los estándares internacionales establecidos en el Reglamento Sanitario Internacional (RSI).
El proceso reunió a equipos técnicos de la Dirección General de Vigilancia de la Salud (DGVS) del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social (MSPBS), junto con representantes de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) en Paraguay, Unicef Paraguay, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la organización Gestión para el Desarrollo (Gedes). El trabajo conjunto permitió identificar prioridades y definir compromisos institucionales para el año 2026.
El ejercicio fue liderado por la Dra. Andrea Ojeda, Directora General de la DGVS, quien puso énfasis en la necesidad de fortalecer la coordinación interinstitucional como eje central del proyecto.
“La microplanificación conjunta y participativa es fundamental para alcanzar los resultados previstos y asegurar que las capacidades queden instaladas en el sistema de salud”, expresó, al tiempo de reconocer el aporte técnico de los equipos participantes. Los resultados del encuentro fueron posteriormente presentados al Viceministro de Salud José Ortellado, junto con los compromisos asumidos por cada institución.
La finalización del proyecto, prevista para 2026, plantea un escenario clave para el país: transformar los avances obtenidos en capacidades sostenibles que permitan detectar amenazas sanitarias de forma temprana y responder con eficacia ante posibles emergencias. Este desafío se aborda desde el enfoque de Una Sola Salud, que articula la salud humana, animal y ambiental como componentes inseparables de la vigilancia y la respuesta sanitaria.
Ortellado destacó que el proceso refleja la madurez institucional del país para gestionar iniciativas complejas y de alcance multisectorial.
“Es importante mostrar que Paraguay cuenta con capacidades técnicas y de gestión para implementar una iniciativa de esta envergadura, con múltiples actores y un enfoque intersectorial”, afirmó. Asimismo, subrayó que las capacidades desarrolladas a través del proyecto constituyen una base sólida para el fortalecimiento continuo del sistema de salud.
El proyecto apunta a reforzar las funciones esenciales de prevención, preparación y respuesta ante pandemias mediante una vigilancia integral de enfermedades, el desarrollo de sistemas efectivos de alerta temprana, la articulación entre redes de laboratorios y la capacitación permanente del personal, todo ello enmarcado en el enfoque de Una Sola Salud.
Entre los principales resultados previstos se incluyen el fortalecimiento de la respuesta ante eventos de salud pública de importancia nacional e internacional mediante la implementación de un sistema digital de vigilancia y gestión de datos en los niveles nacional y subnacional.
Asimismo se contempla la mejora de las capacidades de diagnóstico y gestión de información en laboratorios vinculados a la salud humana, animal y ambiental junto con el desarrollo del sistema integrado de vigilancia de la resistencia a los antimicrobianos. Este último punto incorporará de manera coordinada los tres componentes del enfoque Una Sola Salud conforme al plan nacional vigente.
La planificación también abarca la ampliación de las acciones de control sanitario en fronteras con especial énfasis en la capacitación de los puntos de entrada oficiales y su extensión a zonas prioritarias bajo el liderazgo de la OPS y la OMS. Finalmente se trabajará en el fortalecimiento de las capacidades comunitarias para la prevención y respuesta ante epidemias a través de la estandarización de mecanismos de vigilancia y alerta temprana a nivel local.
De cara a la culminación del proyecto, las autoridades coincidieron en que invertir hoy en preparación y prevención es una decisión estratégica para proteger a la población, reducir el impacto de futuras pandemias y avanzar hacia un sistema de salud más resiliente, integrado y orientado a la anticipación de riesgos.

