Nuevas pruebas detectan biomarcadores clave sin recurrir a punciones ni tomografías. El diagnóstico precoz cambia el enfoque del tratamiento y la prevención. La IA también potencia la detección clínica.
Hay grandes avances científicos en la lucha contra la demencia y el Alzheimer, son nuevas pruebas de sangre con más del 90% de precisión que permiten detectar señales de las enfermedades neurodegenerativas antes de que avancen los síntomas clínicos. Las enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer, el Parkinson o la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), representan uno de los mayores retos de la medicina moderna.
Estas dolencias implican la degeneración progresiva de neuronas, produciendo pérdida de memoria, deterioro cognitivo, alteraciones del movimiento y finalmente incapacidad funcional.
Históricamente, ninguna de estas ha tenido cura ni tratamientos que detengan su progresión, pero en los últimos años se han producido avances científicos que ofrecen nuevas esperanzas para un diagnóstico temprano, lo que abre puertas para el tratamiento más eficaz y la comprensión de sus mecanismos biológicos.
Diagnóstico precoz con solo análisis es la revolución
La revolución en este descubrimiento es que con solo un análisis de sangre se cuenta con más del 90% de precisión para detectar los biomarcadores de Alzheimer, cuando tradicionalmente se requerían técnicas más costosas como las tomografías PET o procedimientos invasivos como la punción lumbar.
Autoridades sanitarias de la FDA autorizaron este tipo de análisis, por su alta precisión y que además tiene la capacidad de detectar las proteínas beta-amiloide y tau, que son los biomarcadores de Alzheimer, y lo hace años antes de que aparezcan los síntomas y esto es clave para tratar tempranamente la enfermedad.
Este descubrimiento y las nuevas pruebas brindan esperanzas de que se democratice el diagnóstico, porque hasta los médicos de atención primaria podrían identificar pacientes en etapas tempranas, lo que también amplía la oportunidad de tratamientos vitales para atacar el mal.
IA también coopera en este campo
La inteligencia artificial (IA) también ha sido incorporada como mecanismo de cooperación para atacar la enfermedad, es a través de modelos tecnológicos más profundos que permiten clasificar imágenes de las resonancias y también pueden predecir las progresiones que podría tener el Alzheimer.
Las tasas de acierto de estas herramientas de la IA también son muy altas, y ofrecen también la posibilidad de diferenciar el Alzheimer de otras enfermedades que también generan demencias. Estas tecnologías también detectan la enfermedad antes de que aparezcan síntomas, lo que es crucial para las terapias tempranas, que son vitales contra la demencia.
La situación en Paraguay
Las estadísticas indican que los casos de demencia son crecientes en Paraguay, los últimos de la OMS demuestran esa prevalencia creciente con 144 muertes por Alzheimer/demencia, pero además la Organización Panamericana de la Salud (OPS) resalta que el Alzheimer supera el 50% de la carga de trastornos neurocognitivos en mayores de 75 años y 80% después de los 85 años.
Un estudio de 2019 señala que los trastornos mentales generan una alta pérdida de años de vida saludables, y datos recientes del IPS sugieren que el deterioro cognitivo mínimo avanza a demencia en un 10-15% anual, indicando una necesidad urgente de intervención. Paraguay ocupa el lugar número 176 en el mundo en la tasa de mortalidad por estas enfermedades.
Se estima que el riesgo de desarrollar demencia después de los 55 años es aproximadamente del 42% a lo largo de la vida. Aunque se prevé que el número de nuevos casos aumente con el tiempo, también ha habido avances muy prometedores en diagnóstico, tratamiento y comprensión de las causas biológicas de la demencia, especialmente del Alzheimer, que representa entre el 60% y el 80% de los casos; y el análisis de sangre que detecta con 90% de precisión es uno de esos grandes avances.
Un informe del 2024 sugiere que hasta la mitad de los casos de demencia podrían prevenirse si se abordan factores de riesgo conocidos y la detección temprana lo permite, con los resultados que se encontraron en estos análisis de sangre, la Asociación de Alzheimer (Alzheimer’s Association), lo incluyó en sus Guías Clínicas Basadas en Biomarcadores.
En la actualidad, hay dos tratamientos aprobados: donamenab y lecanemab, que no curan la enfermedad, pero frenan su progresión hasta en un 30%. Pero en el campo de la medicina también se avanza, ya que se están probando ensayos con GLP-1, un medicamento que ya se usa en diabetes y podría proteger contra el encogimiento cerebral, que implica la demencia. Este ensayo también marca un hito, porque por primera vez se contaría con tratamientos que modifiquen la progresión de la enfermedad.


