El Instituto Nacional del Cáncer (INCAN) arranca el año marcando un hito en la salud pública oncológica. Tras cuatro décadas sin intervenciones mayores, el centro asistencial se encuentra en plena ejecución de una transformación integral centrada en la recuperación y modernización del área de internados.
Según el último reporte de avance de obras, la renovación del sector de internación registra un progreso del 80%. Mientras se ultiman detalles en la estructura renovada, en la planta baja ya han comenzado las primeras remodelaciones para las salas, asegurando una intervención completa en los niveles de hospitalización.
Las mejoras no solo son estéticas, sino que también estructurales y funcionales. La actualización incluye la renovación total del sistema eléctrico, una medida crítica para la seguridad hospitalaria. Asimismo, se está procediendo a la instalación de nuevos sistemas de aire acondicionado y la dotación de mobiliario moderno.
El objetivo central de estas adecuaciones es garantizar la comodidad y la seguridad, tanto de los pacientes oncológicos que requieren estancias prolongadas, como del equipo médico que los asiste.
Más allá de las remodelaciones internas, la administración del INCAN confirmó que este 2026 será el año de la consolidación de tres proyectos de expansión
- Nuevo Edificio de Consultorios y Hospital Día: Para agilizar la atención ambulatoria.
- Parque Sanitario: Una nueva infraestructura logística que ampliará significativamente la capacidad de almacenamiento de insumos y medicamentos.
- Planta de Tratamiento de Efluentes: Una obra necesaria para la sostenibilidad ambiental del recinto.
El crecimiento en infraestructura física cuenta con el respaldo de un aumento en la fuerza laboral. En el último periodo, el INCAN ha integrado a 150 profesionales de blanco, fortaleciendo así la capacidad de respuesta y marcando, según las autoridades, un antes y un después en la calidad del servicio oncológico ofrecido a la ciudadanía.






