El Gobierno Nacional ha confirmado que el Gran Hospital del Sur, denominado oficialmente Hospital General de Itapúa “Ladislao Hrisuk”, se ha posicionado como el modelo de referencia para la construcción de una ambiciosa red de hospitales de gran envergadura en Paraguay. La estrategia busca descentralizar la salud pública combinando alta complejidad médica con desarrollo regional y generación de empleo.
Este centro asistencial representa un hito histórico para el interior del país. Concebido no sólo como un edificio sanitario, sino como un motor económico. El hospital emplea actualmente a más de 2.500 profesionales, entre médicos, técnicos y personal administrativo, dinamizando la economía local y obligando a la mejora de vías y servicios en sus alrededores.
El complejo se destaca por sus dimensiones y enfoque humano, con una superficie de 42.509 metros cuadrados que incluye un edificio administrativo, albergues para familiares y residencias médicas.
Para garantizar la accesibilidad, se construyó un acceso vial exclusivo de dos kilómetros desde el kilómetro 12 de la ruta PY06, optimizando el traslado de ambulancias. Además, el diseño prioriza la humanización de la salud: cuenta con un parque lineal de 465 metros, gimnasio al aire libre y zonas verdes terapéuticas, apoyadas por tecnología de última generación y sistemas de iluminación reforzados.
Bajo la coordinación del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) y el Ministerio de Salud Pública (MSP), el plan gubernamental para 2026 es replicar esta gestión eficiente en nuevos puntos estratégicos.
Los próximos hospitales generales se ubicarían en Concepción, Curuguaty, el Chaco y Ciudad del Este, contando con el financiamiento de la Itaipú Binacional.
Paralelamente a la expansión en el interior, se anunciaron mejoras significativas para el sistema de salud central:
- INCAN: Se fortalecerá el Instituto Nacional del Cáncer con un nuevo Centro de Atención Ambulatoria y un Parque Sanitario de medicamentos.
- Asunción y San Pedro: Avanzan las obras del Hospital General de Asunción (financiado por Taiwán) y el de San Estanislao (con fondos del BID).


