El doctor Mario Pérez, profesional del Hospital Regional de Concepción, confirmó que un paciente de 16 años sufrió una mutilación grave por pirotecnia. El médico explicó que el menor manipulaba un explosivo conocido como "cebollón" durante la noche del 24 de diciembre. Pérez señaló que el artefacto reventó de forma accidental en la mano del joven antes de que pudiera lanzarlo. Asimismo, el cirujano lamentó que la explosión le amputó dos dedos de manera irreversible al momento del impacto. De esta manera, la zona norte del país registró uno de los casos más dramáticos por uso de pólvora en estas festividades.
La campaña institucional del Ministerio de Salud Pública, titulada "Más luces, menos ruido", busca evitar este tipo de tragedias familiares. Las autoridades sanitarias advirtieron que el uso de bombas puede causar quemaduras de segundo y tercer grado en pocos segundos. Además, recalcaron que estos artefactos provocan daños oculares permanentes, sordera y amputaciones traumáticas como la ocurrida en Concepción. Por consiguiente, los especialistas instan a los padres a prohibir estrictamente la manipulación de explosivos por parte de menores. Igualmente, recordaron que la peligrosidad de la pirotecnia aumenta cuando los productos son de fabricación precaria.
Estado de salud y asistencia al paciente
La dirección del hospital informó que el adolescente herido permanece bajo observación tras la cirugía de urgencia. Los médicos detallaron que el paciente recibirá asistencia multidisciplinaria para afrontar las secuelas físicas y psicológicas del accidente. Por lo tanto, el Ministerio de Salud Pública renovó su pedido de prudencia para las celebraciones de Año Nuevo que se aproximan. Finalmente, instaron a la ciudadanía a denunciar la venta de pirotecnia prohibida a menores ante las autoridades policiales. Gracias a la concienciación, se busca reducir el número de ingresos por urgencias relacionadas con explosivos en la próxima jornada festiva.


