Organizaciones de padres y el Ministerio de Salud alertan sobre el impacto de la pirotecnia sonora. Los ruidos de alto impacto generan ansiedad, miedo y desregulación emocional en personas con TEA. La campaña propone alternativas visuales y silenciosas.
“Más Luces, Menos Ruido” es la campaña que promueve la Asociación Paraguaya de Padres y Tutores de personas con el trastorno del espectro autista (TEA), y cuenta con el apoyo del Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social. Es conveniente considerar no solo la incidencia que tiene la pirotecnia en la salud respiratoria o en accidentes, sino además que los ruidos intensos afectan considerablemente la salud de las personas con TEA.
Antes de utilizar estos artefactos, la Asociación Paraguaya de Padres con niños que conviven con el TEA peticiona a la ciudadanía tomar conciencia sobre los riesgos asociados al uso de la pirotecnia sonora y fomentan alternativas que protejan la salud y el bienestar de toda la comunidad.
Entre los grupos más afectados se encuentran las personas con trastorno del espectro autista (TEA), quienes pueden experimentar miedo, ansiedad, sobrecarga sensorial y desregulación emocional debido a la hipersensibilidad auditiva.
Trastornos más severos por pirotecnia sonora en personas con TEA
Un sinnúmero de trastornos es lo que ocasiona la pirotecnia sonora en las personas con TEA y citamos solo algunos de los más comunes:
- Trastornos auditivos
- Estrés
- Desorientación
- Reacciones físicas violentas
- Miedo
- Huidas
Todo esto porque las personas con autismo y trastorno del procesamiento sensorial no perciben los estímulos auditivos de una manera habitual. Y especialmente, muchas personas con autismo tienen una reacción muy significativa frente a ruidos de alto impacto, como es el caso de los cohetes, petardos y fuegos pirotécnicos que se emplean en celebraciones en estas fechas.
En fechas de celebraciones, la pirotecnia se usa a veces de una manera indiscriminada, causando daños a la salud, especialmente en colectivos con hiperacusia, como son las personas con autismo.
Es muy común en las personas con TEA. La hiperacusia es un término utilizado para describir la respuesta negativa y/o exagerada a los estímulos ambientales que ocurren dentro de las vías auditivas.
Las personas con hiperacusia tienen una mayor sensibilidad a la entrada auditiva y durante los estudios realizados comentan el haber experimentado información auditiva a niveles insoportablemente altos.
Junto con las dificultades con la activación sensorial, se generan problemas en filtrar sonidos significativos del medioambiente. Esta incapacidad para filtrar puede conducir a una cantidad abrumadora de estímulos entrantes, lo que resulta en hiperreacciones debido a una sobrecarga sensorial. Un 90% de personas con TEA experimenta estas reacciones.
Estrategias para reducir consecuencias
En el caso de la pirotecnia son sonidos muy potentes, y tanto familias de personas con TEA, como profesionales, y el MSPyBs llaman a la población a ser conscientes de la influencia de los niveles de presión acústica que se producen en el ambiente en donde se mueven la persona con autismo, así como la presencia de las diferentes fuentes de ruido.
Es decir, ruidos de 120 dB o superiores son dañinos para toda la población, y especialmente para las personas con TEA, ya que detectan antes estos sonidos (discriminan antes el tono, podríamos decir que antes los perciben) y que no toleran bien los sonidos no habituales, causándoles estrés y ansiedad.
Asimismo, los bebés, cuyo sistema auditivo aún está en desarrollo, las personas mayores, especialmente aquellos con condiciones cardíacas o con deterioro cognitivo, y las mascotas, que poseen mayor sensibilidad al sonido, pueden sufrir estrés, desorientación y reacciones físicas adversas.
Accidentes van desde quemaduras hasta sorderas, cegueras y amputaciones
El uso de pirotecnia puede ocasionar lesiones graves, como cada año los advierten profesionales del centro principal de accidentes en nuestro país, como lo es Emergencias Médicas, que cada año deben asistir a pacientes no solo con quemaduras, sino que sufren múltiples mutilaciones.
Las mutilaciones se dan no solo con la pérdida de miembros de la mano como dedos o hasta la mano misma, en los casos más graves, sino también cada año los profesionales advierten de los daños oculares, sordera, además de amputaciones.
En este contexto, el Ministerio de Salud Pública y estas asociaciones de padres instan a la ciudadanía a asumir un compromiso colectivo, adoptando prácticas que protejan a quienes pueden verse afectados por el uso de pirotecnia sonora. La comunidad puede contribuir de manera significativa de las siguientes maneras: optando por alternativas silenciosas o visuales, como luces, decoraciones o fuegos artificiales fríos, evitando el uso de petardos y explosivos de alto impacto, promoviendo celebraciones inclusivas, que contemplen el bienestar de personas con TEA, bebés, personas mayores y animales domésticos, y sensibilizando a vecinos y comercios sobre la importancia de reducir el ruido y prevenir accidentes.
Se recuerda que cada acción preventiva contribuye a construir entornos más seguros, empáticos e inclusivos. En estas fiestas, optar por más luces y menos ruido es un gesto de responsabilidad, solidaridad y salud.


