Los Estados Miembros de la Organización Mundial de la Salud (OMS) buscan fortalecer instrumentos que les permita prevenir, preparar y hacer frente a futuras pandemias. Para ello acordaron poner en marcha un proceso mundial para redactar y negociar convenios, acuerdos u otro instrumento internacional con el fin de fortalecer la prevención, la preparación y la respuesta frente a las pandemias.
El Acuerdo sobre Pandemias se adoptó en la 78.ª Asamblea Mundial de la Salud, en virtud de la resolución WHA78.1. En esta resolución se estableció además un Grupo de Trabajo Intergubernamental encargado de concluir los trabajos sobre el instrumento, con miras a abrirlo a la firma y la ratificación por todos los Estados miembros de la OMS.
¿Por qué establecer un acuerdo sobre preparación ante las pandemias?
Esta decisión es en respuesta a los efectos de la pandemia de covid-19 y, en particular, a las desigualdades observadas en la respuesta a ella. Ante esta situación, los 194 Estados Miembros de la OMS decidieron redactar y negociar un acuerdo u otro instrumento internacional con el propósito de subsanar las carencias detectadas en materia de prevención, preparación y respuesta frente a las pandemias.
La intención es garantizar que las comunidades, los gobiernos y todos los sectores de la sociedad, tanto dentro de cada país como a escala mundial, puedan estar preparados y protegidos para prevenir futuras pandemias y para hacerles frente de forma más equitativa.
La enorme pérdida de vidas humanas, las repercusiones en los hogares y la sociedad en su conjunto y los efectos en el desarrollo son algunos de los motivos esgrimidos por los gobiernos para justificar la necesidad de adoptar medidas sostenibles que eviten nuevas crisis de esa índole.
Uno de los objetivos fundamentales del Acuerdo es garantizar el acceso equitativo de todas las personas tanto a las herramientas necesarias para prevenir pandemias (en particular, a productos tecnológicos como vacunas, equipos de protección personal, información y conocimientos especializados) como a la atención de salud.
Salud pública mundial necesita de instrumentos internacionales
Los Estados miembros elaboran y adoptan este tipo de acuerdos con diversos fines, entre ellos aumentar la colaboración y promover una acción coordinada en diversos ámbitos que repercuten en la salud y el bienestar de las personas en las comunidades, los países y el mundo en general.
Como ejemplo de ello se pueden observar varios acuerdos, convenios, y otros tipos de instrumentos internacionales jurídicamente vinculantes y de alcance mundial, para proteger y promover la salud de las personas, como la propia Constitución de la OMS, el Convenio Marco de la OMS para el Control del Tabaco y el Reglamento Sanitario Internacional (2005).
Esos instrumentos internacionales representan el compromiso asumido por países de todo el mundo de atender las necesidades de sus ciudadanos, velar por su estado de salud y mejorar la situación socioeconómica en general.
En virtud de la resolución por la que se adoptó el Acuerdo de la OMS sobre Pandemias en este año 2025 , la Asamblea Mundial de la Salud estableció el Grupo de Trabajo Intergubernamental, un nuevo órgano encargado de redactar y negociar el anexo sobre el Acceso a los Patógenos y Participación en los Beneficios contemplado en el artículo 12 del Acuerdo, así como de someterlo al examen de la 79.ª Asamblea Mundial de la Salud.
Asimismo, se encomendó a este Grupo de Trabajo que facilite, según fuera necesario, las actividades relativas a la adopción de dicho anexo y la apertura a la firma, ratificación, aceptación, aprobación, adhesión o confirmación oficial del Acuerdo tras la adopción del anexo por la 79.ª Asamblea Mundial de la Salud. La primera reunión de organización del Grupo de Trabajo Intergubernamental se realizó a mediados de este mismo año 2025.
Según este último Acuerdo de la OMS sobre Pandemias, este quedará abierto a la firma tras la adopción por la Asamblea de la Salud del anexo sobre el Acceso a los Patógenos y Participación en los Beneficios, en la Sede de la Organización Mundial de la Salud en Ginebra y, posteriormente, en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York, en las fechas que determine la Asamblea Mundial de la Salud.


