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Glucosa en sangre: las claves de Jessie Inchauspé para ganar salud

La “diosa de la glucosa” explica de manera sencilla cómo impacta en la salud la presencia de azúcar en sangre. La bioquímica francesa Jessie Inchausp…

| Por La Tribuna
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La “diosa de la glucosa” explica de manera sencilla cómo impacta en la salud la presencia de azúcar en sangre. La bioquímica francesa Jessie Inchauspé propone: no hace falta vivir a dieta para estar mejor, sino aprender a evitar los picos de glucosa con pequeños cambios en cómo comemos.

La bioquímica francesa Jessie Inchauspé se hizo famosa como la “diosa de la glucosa” gracias a su manera sencilla de explicar cómo el azúcar en sangre influye en casi todo: peso, energía, sueño, ánimo, piel y riesgo de enfermedades. En su libro La revolución de la glucosa propone algo claro: no hace falta vivir a dieta para estar mejor, sino aprender a evitar los picos de glucosa con pequeños cambios en cómo comemos.

La glucosa es el combustible principal del cuerpo. Llega desde los alimentos con almidón (pan, pasta, arroz, papas) y los azúcares (gaseosas, jugos, golosinas, postres). El problema, explica la autora, no es solo “comer azúcar”, sino que nuestros niveles suben y bajan como montaña rusa durante el día. Esos picos se sienten como cansancio después de comer, hambre constante, antojos dulces, irritabilidad, niebla mental y dificultad para bajar de peso.

A largo plazo, esa montaña rusa se relaciona con diabetes tipo 2, hígado graso, síndrome de ovario poliquístico, problemas cardiovasculares e incluso deterioro cognitivo. Lo importante es que estos desequilibrios pueden aparecer muchos años antes de un diagnóstico formal, por lo que empezar a cuidar la glucosa es una forma de prevención temprana.

¿Quién es la autora detrás de estas ideas? Jessie Inchauspé estudió Matemáticas en King’s College London y luego hizo un máster en Bioquímica en la Universidad de Georgetown. Trabajó en una empresa de análisis genético en Silicon Valley y allí llegó a una conclusión clave: nuestros hábitos cotidianos influyen más en la salud que la genética. A partir de esa experiencia creó la cuenta @glucosegoddess, donde traduce estudios científicos en consejos fáciles de aplicar. Su misión es ayudar a las personas a ganar energía y estabilidad emocional sin planes imposibles.

El corazón del libro son una serie de estrategias simples para “aplanar la curva de glucosa”; es decir, evitar subidas bruscas después de comer. Entre las más importantes se destacan:

– Comer los alimentos en cierto orden: primero fibra (verduras), luego proteína y grasas, y al final los almidones y dulces. Así, la glucosa entra más lentamente en la sangre y el cuerpo responde mejor.

– Cambiar el desayuno clásico de panes, jugos y cereales azucarados por uno con más proteína y grasa saludable (por ejemplo, huevos, yogur natural, frutos secos). Esto reduce el pico de la mañana y disminuye el hambre y los antojos el resto del día.

– Si vas a comer algo dulce, es mejor hacerlo como postre de una comida completa, y no solo a media tarde. La presencia de fibra, proteína y grasa amortigua el impacto del azúcar.

– Antes de las comidas principales, un vaso de agua con una o dos cucharaditas de vinagre, o una ensalada con aderezo ácido, puede ayudar a reducir el pico de glucosa.

– Moverse después de comer: caminar 10 o 15 minutos, hacer algunas sentadillas o subir escaleras ayuda a que los músculos usen parte de la glucosa, en lugar de dejarla circulando.

Inchauspé insiste en que estos cambios no requieren fuerza de voluntad extrema, sino entender el “cómo” y el “cuándo” comemos. No se trata de prohibir el pan, la pasta o los postres para siempre, sino de aprender a combinarlos mejor para que no nos dañen. Sus propuestas tampoco reemplazan el tratamiento médico, pero pueden ser un complemento valioso, sobre todo para quienes tienen antecedentes de diabetes, sobrepeso o problemas hormonales.

El aporte central del libro para el lector es práctico y esperanzador: no hay que hacerlo todo perfecto ni de un día para otro. Se puede empezar eligiendo solo una o dos herramientas, como ordenar los alimentos en el plato y salir a caminar después de la cena. Con el tiempo, esos pequeños gestos repetidos todos los días pueden traducirse en más energía, menos antojos y una sensación de mayor control sobre la propia salud. Esa es, en definitiva, la revolución de la glucosa que propone Jessie Inchauspé.

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