El cambio climático ya afecta la salud en Paraguay, especialmente mediante olas de calor cada vez más intensas. Ante ello, es vital integrar la salud a las políticas climáticas y adoptar cuidados básicos como hidratarse, evitar el sol y proteger a los más vulnerables.
El cambio climático es la mayor amenaza para la salud mundial del siglo XXI, el Paraguay es uno de los países de América afectado por una de las consecuencias de dicho cambio: las olas de calor. Iniciamos la temporada de altas temperaturas y la experiencia diaria nos certifica de las complicaciones de salud que generan esas olas de calor en el verano paraguayo.
La salud es y será afectada por los cambios de clima a través de impactos directos (olas de calor, sequías, tormentas fuertes que últimamente nos afecta) e impactos indirectos (enfermedades que producen estas olas de calor: las transmitidas por vectores, inseguridad alimentaria y aumento de riesgo para hipertensos).
El cambio climático ya no es una amenaza lejana; es hoy en día una realidad con profundas implicaciones para la salud humana. Desde la intensificación de fenómenos meteorológicos extremos hasta los cambios en los patrones de enfermedades, según informes de la OPS.
Cómo cuidar la salud del calor intenso
A medida que el mundo enfrenta el aumento de las temperaturas y el clima impredecible, integrar la salud y sus políticas públicas a la situación climática es esencial. Pero en lo personal, aplicar los principios de precaución pueden proteger nuestra salud de estas amenazas.
Para cuidar la salud durante las olas de calor en Paraguay es fundamental hidratarse constantemente, especialmente bebiendo entre 2 y 3 litros de agua al día, y evitar la exposición solar en el horario pico de 10:00 a 17:00. Además, use ropa holgada, de colores claros y transpirables, proteja su piel con protector solar y mantenga los ambientes frescos y bien ventilados. Preste especial atención a los grupos más vulnerables como niños y ancianos.
Medidas preventivas
- Hidratación: beba abundante agua durante el día, incluso si no tiene sed. Evite el alcohol y las bebidas con mucho azúcar.
- Evite el sol: quédese en interiores durante las horas de mayor intensidad solar, que son de 10:00 a 17:00. Si debe salir, procure permanecer a la sombra.
- Vestimenta adecuada: use ropa ligera, suelta y de colores claros. Use sombrero de ala ancha y gafas de sol con protección UV.
- Protección solar: aplique protector solar de alto factor, incluso en días nublados.
- Alimentación: consuma comidas ligeras, priorizando frutas y verduras. Evite las comidas pesadas, grasosas y calóricas.
- Ambientes frescos: permanezca en espacios ventilados o con aire acondicionado. Si no tiene, busque lugares públicos con aire acondicionado como centros comerciales.
- Actividad física: evite el ejercicio físico intenso y cualquier esfuerzo en las horas de más calor.
- Cuidados especiales: tenga precaución con bebés, niños, personas mayores, embarazadas y personas con enfermedades crónicas. Los bebés no deben exponerse al sol directo y los ancianos deben salir siempre acompañados.
- Viajes: nunca deje a personas ni animales en vehículos estacionados y cerrados.
Qué hacer en caso de síntomas de golpe de calor
- Síntomas: sed intensa, mareos, debilidad, dolor de cabeza, náuseas, confusión o irritabilidad.
- Primeros auxilios: Traslade a la persona a un lugar fresco y a la sombra. Afloje la ropa. Hidrátela con agua o bebidas deportivas diluidas en agua. Aplique paños fríos o compresas de hielo en el cuello, axilas e ingles.
- Busque atención médica: si los síntomas son graves, no mejoran o se presentan otros signos, busque atención médica de inmediato.
- Traslade a la persona a un lugar fresco y a la sombra.
- Afloje la ropa.
- Hidrátela con agua o bebidas deportivas diluidas en agua.
- Aplique paños fríos o compresas de hielo en el cuello, axilas e ingles.


