Salud

 Lo que tu cuerpo necesita saber más sobre tabaco y el alcohol

No importa en qué dosis, fumar y consumir alcohol generan daños irreversibles.

| Por La Tribuna
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El tabaco contiene más de 7.000 sustancias químicas, de las cuales al menos 70 son cancerígenas. Fumar no solo daña los pulmones: también afecta el corazón, las arterias, el sistema inmunológico y casi todos los órganos del cuerpo. Los fumadores tienen un riesgo mucho mayor de padecer enfermedades cardiovasculares, cáncer de pulmón, EPOC y accidentes cerebrovasculares.
Además, la exposición al humo de segunda mano también pone en riesgo a las personas no fumadoras, especialmente a niños, embarazadas y adultos mayores.

Por su parte, el consumo excesivo de alcohol está estrechamente relacionado con enfermedades hepáticas, pancreatitis, trastornos mentales y diversos tipos de cáncer, además de aumentar el riesgo de accidentes y violencia. Aunque muchas personas lo asocian con relajación o celebración, su uso frecuente altera el equilibrio químico del cerebro y puede generar dependencia, ansiedad o depresión.

SE NORMALIZAN AMBOS HÁBITOS

Lo más preocupante es la normalización de ambos hábitos. En celebraciones, reuniones sociales o momentos de estrés, el tabaco y el alcohol suelen verse como formas de desconexión o disfrute, cuando en realidad comprometen gravemente la salud a largo plazo.

La prevención y la educación son las herramientas más efectivas. Reducir el consumo, buscar apoyo profesional y promover entornos libres de humo y alcohol son pasos claves. Los programas de cesación tabáquica y las campañas de concienciación demuestran que abandonar estos hábitos mejora la respiración, el sueño, la presión arterial y la energía desde las primeras semanas.

Los especialistas coinciden en que no existe un nivel completamente seguro de consumo de tabaco ni de alcohol. La verdadera fortaleza está en elegir cuidarse: optar por una vida sin humo, con moderación y equilibrio, es una decisión que se refleja en el cuerpo, la mente y las relaciones.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) y la Organización de los Estados Americanos (OEA) promueven que los países faciliten el acceso a servicios de atención primaria y coordinan con los Ministerios de Salud el fortalecimiento de los procesos de formación de recursos humanos y el impulso de la investigación y la difusión del conocimiento científico sobre el tema. El Programa sobre Uso de Sustancias de la OPS y la Comisión Interamericana para el Control del Abuso de Drogas (CICAD/OEA) ha servido para promover la inclusión de componentes de salud pública en las políticas nacionales.

Cuidar lo que respiras y lo que bebes es cuidar de vos mismo.

Hay 5 verdades que tu cuerpo necesita saber

1️- No hay dosis segura. Un solo cigarrillo o una copa diaria pueden parecer inofensivos, pero ambos aumentan el riesgo de enfermedades cardíacas, cáncer y daño hepático.

2- Afectan todo tu cuerpo. El tabaco no solo daña los pulmones, también envejece la piel, afecta la fertilidad y debilita el sistema inmunológico.
El alcohol altera el sueño, la memoria y tu equilibrio emocional.

3. Tu entorno también se enferma. El humo del cigarrillo daña a quienes te rodean. Y el exceso de alcohol genera conflictos familiares, laborales y sociales.

4- Dejarlo mejora tu salud desde el primer día. A las 24 horas sin fumar, tus pulmones comienzan a limpiarse.
A la semana sin alcohol, tu hígado y tu mente recuperan energía y claridad.

5- Existen programas y terapias. El acompañamiento médico puede ayudar a dejar estos hábitos de manera segura y duradera.

Respirar aire limpio y evitar el consumo excesivo del alcohol no representa perder placer, es sinónimo de respeto a tu cuerpo y equilibrio emocional.

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