Salud

Campañas por los bebés prematuros buscan mejorar su atención médica

Salas de estimulación temprana para prematuros en hospitales del MSPyBS.

| Por La Tribuna

Como cada año, en noviembre se impulsan acciones para visibilizar las necesidades y derechos de los bebés prematuros y sus familias, y para sensibilizar sobre la importancia del cuidado de calidad en el sistema de salud. El objetivo es avanzar en políticas que garanticen el pleno ejercicio de derechos tanto de los bebés como de sus cuidadores.

Las complicaciones de la prematuridad siguen siendo la principal causa de muerte en el periodo neonatal. En la región de las Américas, alrededor de 1,2 millones de nacimientos ocurren en forma prematura. Estos niños requieren atención especializada y cuidados específicos que les permitan sobrevivir, crecer y desarrollarse saludablemente. En ese marco, cada 17 de noviembre se conmemora el Día Mundial de la Prematuridad, una fecha clave para renovar compromisos y buenas prácticas.

Padres no son “visita”: el contacto es clave para la recuperación del neonato

Hasta hace poco, en muchas unidades neonatales los padres eran tratados como visitantes por el delicado cuidado que exige el recién nacido. Hoy el enfoque cambió: la evidencia muestra grandes beneficios del contacto piel a piel con madres y padres. Garantizar el acceso irrestricto de las familias a las Unidades de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) favorece la estabilidad del bebé, promueve la lactancia y el apego precoz, y reduce el estrés y la angustia de los cuidadores.

Con base en estos conocimientos, el Centro Latinoamericano de Perinatología – Salud de la Mujer y Reproductiva (CLAP/SMR) de la OPS/OMS desarrolló materiales y mensajes para promover la atención centrada en la familia y el acceso continuo de madres y padres a las UCIN. Antes de los años 60, un nacimiento extremadamente prematuro era, en muchos casos, sinónimo de muerte. La extensión de técnicas eficaces de reanimación neonatal y asistencia respiratoria a partir de esa década produjo un aumento notable de la supervivencia.

Hoy, los avances son contundentes. Según el estudio francés EPIPAGE-2, sobre vida hospitalaria: 52% en prematuros extremos (semanas 22 a 26), 94% en muy prematuros (27 a 31) y 99% en prematuros moderados (32 a 34). La mayoría egresa sin secuelas. Aunque la prematuridad sigue siendo una de las principales causas de mortalidad en menores de cinco años, las posibilidades de una vida plena son cada vez mayores cuando existen cuidados oportunos, humanos y basados en evidencia.

¿Cómo afecta a la salud?

El parto prematuro interrumpe el desarrollo intrauterino de forma abrupta. Los órganos están presentes pero inmaduros; la maduración debe continuar en condiciones menos favorables que el útero materno, en especial para cerebro, pulmones y aparato digestivo. Durante las primeras semanas puede haber dificultades respiratorias y digestivas, hemorragias cerebrales e infecciones. Por eso, la atención integral —que combine soporte clínico, prevención de infecciones, nutrición adecuada y acompañamiento familiar— es decisiva para el pronóstico.

Paraguay: Servicios de Intervención Temprana

En Paraguay, el Ministerio de Salud Pública dispone de Servicios de Intervención Temprana (SIT) para niños con alteraciones del neurodesarrollo o en riesgo de padecerlas. Actualmente, funcionan 20 establecimientos que brindan atención integral e interdisciplinaria a niñas y niños de 0 a 5 años, con equipos conformados por pediatras, neurólogos/as pediatras, psicólogos/as, fisioterapeutas, fonoaudiólogos/as y psicopedagogas.

El enfoque de los SIT está centrado en el niño y su familia: promueve el trabajo conjunto entre cuidadores y profesionales, fortaleciendo las capacidades del entorno y asegurando la continuidad del desarrollo infantil. Además, la estimulación temprana se realiza en las Unidades de Salud de la Familia (USF) de todo el país, con el fin de detectar precozmente retrasos motores y cognitivos. Estas intervenciones —oportunas y sistemáticas— buscan prevenir, atenuar o, cuando sea posible, recuperar desviaciones del desarrollo derivadas de factores biológicos, ambientales o sociales.

La atención debe ser integral y continua, iniciarse desde la detección del riesgo y desplegarse en contextos cercanos al hogar, facilitando la participación activa de los cuidadores principales. La lactancia materna y la interacción constante entre el bebé y su familia son pilares de este proceso: la voz, el contacto físico y la piel de la madre actúan como estímulos esenciales para el crecimiento y la maduración, especialmente en prematuros, que se benefician de manera particular del método piel a piel y del cuidado centrado en la familia.

Claves para políticas y prácticas de calidad

  • Acceso irrestricto de madres y padres a UCIN para favorecer apego, lactancia y contención emocional.
  • Estandarización de cuidados basados en evidencia (control térmico, nutrición, prevención de infecciones, dolor y estrés).
  • Red de seguimiento del neurodesarrollo y derivación a SIT y USF para intervención precoz.
  • Formación continua de equipos y apoyo psicosocial a familias.
  • Registro y monitoreo de indicadores (mortalidad, morbilidad, lactancia, contacto piel a piel, seguimiento posalta).

Invertir en estas líneas de acción salva vidas, reduce secuelas, y mejora la calidad de vida de miles de niñas y niños prematuros y de sus familias. La prematuridad no solo es un desafío clínico: es una causa nacional que convoca a la salud pública, la comunidad y la sociedad en su conjunto.

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