Los estudios científicos más recientes han demostrado que la microbiota es una aliada del intestino, es una las comunidades microbianas (está entre las bacterias, hongos y virus que habitan en el ser humano) que tiene el intestino humano, que es hogar de trillones de microorganismos que en su conjunto se constituyen en la microbiota intestinal. Y lo más llamativo de esta “microbiota” es que ella tiene conexión directa con el bienestar emocional.
La microbiota como órgano esencial
La experta en microbiota intestinal, Dra. María Dolores de la Puerta, con décadas de estudio en la salud intestinal, indica en una de sus obras, “Un intestino feliz”, que la microbiota no se mantiene con probióticos como algunos hacen creer, se mantiene con una serie de acciones que conducen a un hábito saludable y se construye con un estilo de vida. La médica afirma en sus estudios que sin duda la microbiota es un órgano más del cuerpo con capacidad inmunitaria, metabólica, endocrina, defensiva y neuroactiva por sí misma. Interactúa con nosotros en cada uno de esos escenarios funcionales y es, además, un poderoso determinante epigenético. Su actividad es la salud, en el sentido más amplio de la palabra, y su desorden genera enfermedades de muchas formas.
Conexión emocional y pilares de salud
En su último libro, “La microbiota estresada”, la especialista española muestra, con base científica, la conexión directa entre la microbiota y el bienestar emocional, logradas a través de investigación y experiencia en consulta. En este mismo documento, de la Puerta afirma que la microbiota no depende de un probiótico concreto, sino de un conjunto de factores que sostienen la salud a largo plazo.
Cuatro pilares para la salud intestinal
“Los cuatro pilares son la alimentación, el ejercicio físico, el sueño y los ritmos circadianos, y el manejo del estrés”, asegura la experta en su obra. También señaló que es fundamental aprender a mantener un ritmo de vida saludable, sin pagar el precio del estrés, incluso cuando la carga de trabajo es alta. Se puede trabajar mucho y no tener estrés, dice la experta. Indica que ha observado cómo la microbiota influye en múltiples patologías y cómo su desajuste puede afectar al sistema inmunitario, al metabolismo y al estado emocional. Más allá de unas u otras bacterias, lo importante es la homeostasis intestinal, sostiene.
Evidencia local y función constitutiva
A nivel local, el Prof. Dr. Marcelo Ledesma, médico nutriólogo del Instituto Nacional de Alimentación y Nutrición (INAN), explica que existe una amplia evidencia que demuestra que la microbiota intestinal es una parte constitutiva y funcional del cuerpo humano. El huésped, en este caso el ser humano, proporciona el hábitat y sustratos (sustancias utilizadas por los microorganismos), que permiten la sostenibilidad del ecosistema microbiano intestinal y, a cambio, se obtienen beneficios para la salud del organismo.
Beneficios de las microbiotas
Los beneficios de la microbiota intestinal se pueden clasificar en tres categorías principales de donde se desprenden las demás:
- Beneficios metabólicos: fermentación de fibras de los alimentos y el moco intestinal para crear ácidos grasos de cadena corta . Esto produce energía y síntesis de vitaminas como la K y la B12 , mejora la digestión de grasas .
- Beneficios tróficos: desarrollo y equilibrio del sistema inmunológico , permite el control del crecimiento y funcionamiento de las células intestinales .
- Efecto barrera: protección contra gérmenes patógenos .
Dieta, fermentados y estrés
Uno de los factores más importantes que influyen en la composición de la microbiota intestinal es la dieta, provocando cambios sustanciales y rápidos en su composición.
Alimentos ricos en fibra, que modifican ciertas bacterias presentes en el colon, alimentos fermentados con microbiana controlada, y entre ellos se menciona el yogur, el kéfir, el queso y pan de masa madre o de larga fermentación, son algunos de los que se menciona en la nota del INAN, aunque existen muchos otros conocidos, como la kombucha, el chucrut, el tempeh, el natto, el miso y el kimchi. De forma adicional a los beneficios para la salud digestiva, los alimentos fermentados se han estudiado por su impacto en la disminución de la presión sanguínea, la modificación en la respuesta inmune, la actividad antioxidante y la sensibilidad a la insulina. A todo esto se agrega lo expresado por la experta española, evitar los picos de estrés favorecen a la salud y a las microbiotas intestinales.


