El candidato a concejal por la Lista 1, opción 15, propone recuperar la confianza en la Municipalidad de Asunción mediante una administración transparente, servicios de calidad y una intervención más activa en los barrios. También destaca la candidatura de Camilo Pérez y reivindica proyectos impulsados durante su paso por la Junta Municipal.
Hugo Ramírez considera que la candidatura de Camilo Pérez a la Intendencia de Asunción comenzó a consolidarse con el respaldo de dirigentes de los diferentes movimientos de la Asociación Nacional Republicana. Según expresó, el encuentro partidario estuvo marcado por “mucho fervor”, una concurrencia importante y la presencia masiva de autoridades coloradas.
“Todo gran proyecto necesita dar el primer paso y este jueves se dio ese primer paso”, afirmó. Para Ramírez, Pérez comprendió rápidamente el ritmo de la política, la esencia de la dirigencia partidaria y las expectativas del asunceno. También destacó su experiencia al frente del Comité Olímpico Paraguayo, donde, sostuvo, demostró capacidad de gestión y obtuvo resultados importantes para el país.
A criterio del candidato a concejal, esa experiencia, sumada a la estructura política de la ANR, puede ofrecer gobernabilidad y facilitar las transformaciones que necesita la capital. “Camilo es la oferta electoral más importante que tiene hoy Asunción”, aseguró.
Ramírez competirá por una banca en la Junta Municipal mediante la Lista 1, opción 15. Ya fue concejal, presidió varias veces el legislativo comunal y, posteriormente, ocupó una banca en la Cámara de Diputados. Ahora plantea poner esa experiencia al servicio de la ciudad.
“Hoy se requiere experiencia y valentía para asumir el compromiso de dar una mejor gestión”, señaló. Su propuesta apunta a que la Municipalidad no se limite a sus funciones administrativas tradicionales, sino que acompañe también a los sectores populares y al trabajador urbano.
“El problema del asunceno tiene que ser un problema de sus autoridades, con competencia legal o sin competencia legal”, manifestó. Con esa definición, explicó que la administración municipal debe acercarse al ciudadano que sale de madrugada, trabaja durante extensas jornadas y no encuentra oportunidades para romper el ciclo de precariedad que atravesaron generaciones de su familia.
El candidato recordó como ejemplos de esa visión dos proyectos desarrollados durante su presidencia de la Junta Municipal. Uno fue la decisión de destinar los recursos previstos para un vehículo de alta gama a la compra y equipamiento de una clínica veterinaria móvil. El servicio continúa recorriendo los barrios y ofrece atención gratuita, incluidas esterilizaciones.
El segundo proyecto fue la sustitución de carros tirados por caballos por motocarros destinados principalmente a recicladores. La medida buscó reducir el maltrato animal, mejorar el tránsito y aumentar la capacidad de trabajo de las familias beneficiadas.
“Muchos empezaron a retomar las clases, algunos del colegio o la universidad, tuvieron más tiempo para estar con sus hijos y les cambió la vida”, recordó. Para Ramírez, estos resultados demuestran que un concejal no debe limitarse a elaborar ordenanzas y controlar al intendente, sino convertirse en parte de las soluciones.
También reivindicó el proceso que permitió establecer sanciones por polución sonora. La iniciativa surgió, explicó, por los reclamos de vecinos afectados por bodegas, fiestas y equipos de sonido a alto volumen. Primero se impulsó una ordenanza municipal y, posteriormente, desde la Cámara de Diputados, una ley nacional. “Esa fue una victoria de la ciudadanía que tuvo como instrumento a un actor político”, expresó.
Uno de los desafíos centrales, según Ramírez, será recuperar la confianza de los contribuyentes. Su diagnóstico sobre la crisis municipal es contundente: “El problema no es solo la falta de recursos financieros, sino que sobran ladrones y eso hay que combatirlo con mano dura”.
Propone que cada ingreso y cada inversión puedan consultarse en línea. “Dinero que se recibe, dinero que figura; dinero que se va a invertir, dinero que la gente pueda mirar desde su celular para saber dónde va a parar el pago de sus tributos”, detalló. Advirtió que si la ciudadanía no puede acceder a esa información, la transparencia seguirá siendo incompleta.
Ramírez cuestionó además a los sectores opositores, a los que describió como una estructura transitoria, sin presencia suficiente en los barrios. “La política no es posar para TikTok o Instagram; la política es administrar realidades y entregar soluciones”, afirmó. También sostuvo que las candidaturas definidas entre dirigentes, sin participación electoral, representan una “cafecracia y no una democracia”.
Frente a ese escenario, defendió el “abrazo republicano” después de las internas coloradas. “No es entreguismo, es respeto a la democracia. Los resultados en política no se celebran ni se sufren; se asumen”, dijo.
El objetivo final, aseguró, es recuperar la credibilidad de la Municipalidad, de la política y de sus autoridades mediante presencia territorial y respuestas concretas. “El asunceno tiene que sentir que cuenta con un teléfono rojo que puede utilizar de mañana, tarde, noche o madrugada para cualquier problema”, concluyó.


