En una entrevista concedida al programa “Tribu Nativa” de la 650 AM, la senadora Celeste Amarilla del Partido Liberal Rádical Auténtico (PLRA) analizó la reciente sesión legislativa donde se postergó el tratamiento de la reforma de la Caja Fiscal, así como laparlamentaria. Con su estilo frontal, la legisladora aseguró que el trasfondo de esta decisión no es técnico, sino netamente electoralista.
“Esto fue una movida política, parte de ese perverso juego de extorsión que hay entre el Partido Colorado y el sector del funcionariado público con miras a las elecciones”, afirmó Amarilla.
El “voto duro” y la mano de obra barata
Según la senadora, el oficialismo se vio obligado a frenar el tratamiento “a tambor batiente” para evitar un costo político inmediato con su base electoral. “Ellos saben que necesitan de los funcionarios, son el voto duro y la mano de obra barata de los colorados. Es el momento ideal para que estos sectores presionen a favor de sus intereses”, mencionó.
Amarilla señaló haber visto a un Bachi Núñez “desconcertado” ante la posibilidad de que la oposición y otros sectores lograran los votos para la postergación, lo que forzó una negociación de último momento entre referentes del gobierno y líderes gremiales.
Una postura técnica invariable
La legisladora recordó que su posición a favor de la reforma data del año 2018. Basándose en las recomendaciones de economistas y exministros de Hacienda como César Barreto, Manuel Ferreira y Dionisio Borda, Amarilla sostuvo que existen tres variables matemáticas ineludibles para salvar la caja:
- Años de aporte.
- Edad de los aportantes.
- Tasa de sustitución.
“Yo no tengo asesores a sueldo; me voy a los que más saben. El país confía en estas personas. No podemos salir en contra de posiciones tan sólidas”, explicó, añadiendo que incluso aceptaría una “pequeña reforma” inmediata antes que permitir que la caja se desangre financieramente.
Críticas al PLRA y propuesta de unificación
Amarilla no ahorró críticas hacia el PLRA, al cual describió en un estado de “coma inducido”. Lamentó la falta de un proyecto alternativo institucional y calificó de "populismo barato" las amenazas de sanción a quienes voten a favor de la reforma.
Como solución de fondo, la senadora propuso una medida radical, unificar todas las cajas bajo el sistema del Instituto de Previsión Social (IPS).
- Justicia distributiva: “Cada uno aporta de acuerdo a su sueldo y recibe de acuerdo a su sueldo”.
- Inyección de capital: El ingreso de miles de funcionarios jóvenes ayudaría a financiar a los jubilados actuales.
- Salud y Jubilación: Unificaría ambos beneficios en un solo sistema.
Recuperación y futuro
Finalmente, la senadora, quien se encuentra en proceso de recuperación de una cirugía, confirmó que el plazo establecido hasta el 25 de marzo no se utilizará para un mayor estudio técnico, sino que fue simplemente una estrategia para “ganar tiempo” y cerrar acuerdos políticos con los gremios.


