El excanciller Eladio Loizaga afirmó que el proceso de amnistía y liberación de presos políticos debe ser acompañado por organismos internacionales como la CIDH, el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos o la Cruz Roja, a fin de asegurar que se cumpla de manera efectiva. Advirtió que se trata de violaciones prolongadas al derecho internacional que hoy se intentan presentar como gestos de normalización.
En ese sentido, Loizaga remarcó que la participación de instancias internacionales resulta fundamental para brindar garantías reales a las víctimas y a la comunidad internacional, evitando que estas medidas se conviertan en acciones meramente declarativas. Insistió en que sin mecanismos de verificación independientes no puede hablarse de avances genuinos en materia de derechos humanos, especialmente en un contexto marcado por años de persecución política y detenciones arbitrarias.
Además, calificó a la actual presidenta interina como una dirigente inteligente, pero también impulsiva y con una actitud confrontativa, y advirtió que el proceso de transición será necesariamente largo y complejo. En ese contexto, instó a que exista una supervisión internacional efectiva para garantizar la recuperación de las libertades individuales y, en particular, de la libertad de expresión. “A veces se pretende comparar a Paraguay o a Venezuela como ejemplos de transición, pero no es así. La transición paraguaya fue limpia e impecable”, afirmó en declaraciones a La Tribu 650 AM.
Asimismo, recordó que el golpe del 3 de febrero tuvo dos etapas claramente diferenciadas: la acción militar en sí y el período posterior, que marcó el verdadero inicio del proceso democrático en el país. Señaló que fue en esa etapa donde se construyeron los consensos políticos fundamentales y subrayó que habla con conocimiento de causa, ya que fue partícipe directo de ese proceso como secretario privado general del entonces presidente Andrés Rodríguez, manteniendo vínculos políticos con todos los sectores.
“Nuestra transición no tuvo ningún tutelaje sí, tuvo un apoyo real de Estados Unidos, en este caso el propio presidente George Bush padre, en todo sentido de bueno, apoyar la apertura democrática pero no tutelar este proceso”, añadió.
Indicó que actualmente el Gobierno venezolano busca un acercamiento con Estados Unidos como parte de un intento por reinsertarse en el escenario internacional, pero subrayó que el paso fundamental debe ser la recuperación de la credibilidad de las instituciones. En ese sentido, afirmó que el fortalecimiento democrático solo será posible con un tribunal electoral confiable y con un sistema de justicia creíble, independiente e imparcial.
En ese contexto, el exministro de Relaciones Exteriores apeló a la necesidad de impulsar un gran diálogo nacional que derive en un acuerdo o pacto político. Sostuvo que no se puede descalificar la figura de María Corina Machado, al considerar que logró consolidar a una oposición que obtuvo una victoria electoral posteriormente desconocida. No obstante, remarcó que el proceso requiere de la participación de un mediador y lamentó que históricamente la oposición venezolana haya permanecido fragmentada, lo que ha debilitado sus posibilidades de alcanzar una salida consensuada.


