El economista declaró que la dificultad de avanzar en este tipo de reformas radica en su impacto social y político, pero remarcó que postergar las decisiones estructurales solo agrava el desequilibrio financiero del sistema.
El exministro de Hacienda Manuel Ferreira se refirió a la reforma de la Caja Fiscal, actualmente en estudio en el Congreso, y sostuvo que se trata de una medida necesaria aunque compleja, advirtiendo que el proyecto en análisis no sería suficiente y que se requieren reformas adicionales.
Ferreira explicó ayer viernes en declaraciones a la La Tribu 650 AM, que la dificultad de avanzar en este tipo de reformas radica en su impacto social y político, pero remarcó que postergar las decisiones estructurales solo agrava el desequilibrio financiero del sistema. En ese sentido, advirtió que cada año de demora incrementa el costo fiscal y reduce el margen de maniobra del Estado, por lo que insistió en la necesidad de encarar un debate más amplio que incluya nuevos ajustes y medidas complementarias para garantizar la sostenibilidad de la Caja Fiscal a mediano y largo plazo.
Sobre el punto, Ferreira mencionó que la Caja Fiscal funciona bajo un sistema solidario, en el que no solo se tiene en cuenta el aporte individual, sino la responsabilidad colectiva. Señaló que, en escenarios de déficit, quienes se encuentran en actividad terminan financiando a quienes ya se jubilaron, lo que genera una presión creciente sobre el sistema.
A modo de ejemplo, indicó que personas de una misma generación podrían requerir el aporte de uno o incluso dos trabajadores más jóvenes para sostener sus beneficios, una situación que, advirtió, no resulta financieramente sostenible. En ese contexto, remarcó que, bajo el esquema actual, no hay recursos que alcancen si no se introducen reformas de fondo.
El economista agregó que uno de los ejes del planteamiento actual apunta a elevar la edad jubilatoria en determinados regímenes, especialmente en el caso de policías y militares, donde los años mínimos de aporte históricamente fueron muy bajos. Recordó que, en algunos casos, con apenas 10 años de contribución, muchos uniformados accedieron a la jubilación a los 32 años, lo que termina volviendo insostenible al sistema.
Ferreira sostuvo que el debate debe centrarse en reconocer con claridad el problema y avanzar hacia la solución, ya que se trata de una reforma ineludible. Señaló que, si bien existen críticas válidas sobre la capacidad y eficiencia del gasto del Estado paraguayo, incluso en un escenario de uso óptimo de los recursos, los números no cerrarían. En ese sentido, afirmó que el déficit de la caja fiscal responde fundamentalmente a un problema matemático y estructural, más que a una eventual mala administración, aunque reconoció que esta última también puede existir.
Caja parlamentaria, en función a los aportes
Al ser consultado sobre la existencia de la caja parlamentaria, el exministro de Hacienda aseguró que no tiene objeciones a su funcionamiento siempre que esté sustentada en requisitos claros y estrictos. Exteriorizó que, al tratarse de un beneficio de carácter individual, la jubilación debe calcularse en función de los aportes realizados, y no bajo un esquema colectivo que termine generando desequilibrios o subsidios cruzados.
Ferreira cuestionó la figura de la jubilación extraordinaria, al considerar que carece de sustento técnico y equidad, ya que beneficia a un grupo reducido de entre 300 y 400 personas, cuyos haberes terminan siendo financiados por el conjunto de la ciudadanía. Al respecto, sostuvo que el principio básico del sistema previsional debe ser que cada beneficiario reciba en función de lo efectivamente aportado, evitando esquemas que generen privilegios y presiones adicionales sobre las finanzas públicas.


