El senador Eduardo Nakayama reflexionó sobre el rol de los partidos políticos de la oposición en la era de transición democrática. Cuestionó que haya poco o casi nulo trabajo sobre la memoria histórica de la última dictadura paraguaya (Alfredo Stroessner 1954-1989).
El parlamentario mencionó que es importante que esa etapa de la historia nacional sea estudiada y recordada desde los espacios de discusión política.
“Acá nosotros estamos hablando de algo sumamente grave, de un régimen atroz que ha perseguido por muchos años, décadas a los paraguayos, que los ha exiliado y hoy tenemos prácticamente más de un millón de compatriotas en Buenos Aires. Eso es porque en algún momento ellos tuvieron que huir, ya sea políticamente o económicamente el exilio político y económico”, dijo en rueda de prensa en recordación al golpe de Estado del 2 y 3 de febrero que se recuerda en la fecha.
Responsabilidad de la ANR
El congresista e historiador también manifestó que el Partido Colorado, debe asumir la responsabilidad de aquel período de la historia paraguaya, en donde los mismos republicanos disidentes al régimen stronista fueron exiliados y perseguidos.
“Veo muy poca repercusión por parte de la oposición e incluso de la disidencia colorada, porque recordemos que el acuerdo nacional incluyó al Movimiento Popular Colorado (Mopoco) y a otros sectores del Partido Colorado que hoy día no están recordando ni dimensionando en la magnitud que esto requiere”, expresó.
Justicia pendiente
También cuestionó que el sistema de justicia no haya avanzado como corresponde con los juicios a los responsables de torturas y vejámenes durante la dictadura.
“Otra de las herencias nefastas justamente ha sido el sistema de justicia que no ha sufrido una depuración, recordando que la Justicia o el Poder Judicial es el único que no se renueva por elecciones”.


