El inicio del año lectivo corre peligro. La Federación de Educadores del Paraguay (FEP), a través de su presidente Silvio Piris, anunció que el sector docente no iniciará las clases si el Congreso Nacional decide “atropellar” y aprobar de forma acelerada el proyecto de ley de reforma de la Caja Fiscal impulsado por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
En un discurso realizado en el Congreso de la Nación, cargado de indignación, Piris calificó de “tramposos” y “sinvergüenzas” a los proyectistas y legisladores, cuestionando la celeridad con la que se pretende tratar un documento que afecta la jubilación de miles de trabajadores de la educación.
Un rechazo a las “nuevas reglas”
El principal punto de conflicto radica en la modificación de las edades jubilatorias y los años de aporte. Según el gremio, el cambio en la normativa representa una traición para quienes ya llevan décadas de servicio bajo un régimen preestablecido.
“Muchos de mis colegas ingresaron hace 20 o 24 años con una regla establecida y ahora ustedes se la van a cambiar. A algunos que les falta un año para jubilarse, los van a obligar a trabajar de 12 a 15 años más”, mencionó.
Advertencia al Poder Legislativo
Piris aclaró que sus palabras no son una amenaza vacía, sino una advertencia directa sobre las consecuencias sociales de la aprobación. “No nos vamos a quedar con los brazos cruzados. Le vamos a dar batalla y esto va a tener un costo”, aseguró, haciendo énfasis en que el estudio actuarial recién fue entregado por el MEF y ya se pretende sesionar al respecto este jueves.
Las exigencias de la FEP incluyen:
- Mayor soporte del Estado: Solicitan que el Gobierno asuma una responsabilidad financiera más sólida con la Caja.
- Revisión de edades: Rechazan el aumento drástico de los años de servicio requeridos para el retiro.
- Mesa de diálogo: Exigen que no se legisle "a espaldas" de los afectados en apenas una semana de análisis.
Con esta postura, el conflicto docente se sitúa como el primer gran desafío para el Gobierno antes del retorno de los estudiantes a las aulas, dejando la pelota en la cancha del Parlamento.


