Estas reflexiones fueron planteadas por el senador liberal Dionisio Amarilla (Diálogo Azul), quien, en declaraciones, sostuvo que el principal desafío del partido es recuperar la confianza perdida tras años de conflictos internos y falta de conducción consensuada.
Según indicó, el liberalismo enfrenta hoy un escenario que exige revisión autocrítica, mayor apertura y una dinámica partidaria más cercana a la realidad social del país.
Un partido debilitado y con escasa cohesión
El PLRA, según el dirigente, muestra signos de debilitamiento estructural. La fragmentación de sus liderazgos, las disputas entre movimientos internos y la desconexión con los problemas cotidianos de la ciudadanía erosionaron su capacidad de articulación política y su peso como alternativa de poder.
Amarilla señaló que esta situación no se resolverá únicamente con cambios formales en la conducción partidaria, sino con un proceso más amplio que permita reordenar prioridades, escuchar a las bases y restablecer la confianza interna.
En ese sentido, advirtió que, sin una recomposición del tejido partidario, el PLRA difícilmente podrá proyectarse con fortaleza hacia futuros escenarios electorales.
La necesidad de diálogo y presencia territorial
En sus declaraciones, el legislador subrayó que uno de los déficits actuales del partido es la falta de contacto sostenido con la dirigencia intermedia y la militancia del interior del país. A su criterio, la reconstrucción del PLRA requiere mayor presencia territorial, diálogo permanente y participación real de los distintos sectores que conforman la estructura liberal.
Amarilla remarcó que el partido necesita dejar atrás prácticas excluyentes y generar espacios, donde las diferencias puedan canalizarse mediante el debate político y no a través de rupturas. La recomposición de la confianza, afirmó, pasa por demostrar coherencia entre el discurso y la acción, así como por recuperar una identidad partidaria clara y reconocible.
El desafío de proyectar liderazgo y futuro
De cara a las próximas elecciones internas, el PLRA se enfrenta al desafío de definir un liderazgo capaz de ordenar el partido y ofrecer previsibilidad. Para Amarilla, este proceso debe estar acompañado de una reflexión más amplia sobre el rol del liberalismo en la política nacional y su capacidad para responder a las demandas sociales actuales.
El senador sostuvo que la credibilidad del partido no depende únicamente de nombres o candidaturas, sino de la capacidad colectiva de reconstruir una propuesta política sólida, con reglas claras y compromiso institucional. En ese marco, insistió en que el liberalismo debe priorizar la recuperación de la confianza como condición indispensable para fortalecer su estructura y recuperar relevancia en el escenario político paraguayo.

