En un movimiento que reconfigura el tablero geopolítico actual y sitúa a Paraguay en el centro de la diplomacia internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, presidió este jueves la ceremonia de constitución de su flamante “Junta de Paz” en el auditorio principal del Foro de Davos, Suiza.
Lo que inicialmente se gestó como un organismo para supervisar el plan de paz para la Franja de Gaza, ha cobrado una dimensión mayor bajo la nueva directriz de la Casa Blanca. Trump anunció su intención de ampliar el alcance de la Junta a otros conflictos globales, buscando socios estratégicos que compartan una visión de estabilidad y seguridad.
El rol de Asunción
Fuentes diplomáticas señalan que la inclusión de aliados con posturas firmes en política exterior ha sido fundamental para la conformación de este bloque. En este escenario, la participación de Paraguay cobra especial relevancia. La histórica alineación de Asunción con los intereses de Washington y su postura consistente respecto al conflicto en Medio Oriente han posicionado al país sudamericano como un interlocutor confiable para esta nueva etapa.
La presencia del presidente de la República paraguaya, Santiago Peña, en el auditorio principal no fue testimonial. La administración Trump busca que naciones como Paraguay actúen como garantes o supervisores en la implementación de las hojas de ruta que diseñe esta nueva Junta, otorgándole a la diplomacia paraguaya un protagonismo inédito en la resolución de conflictos de gran escala.
De Gaza al mundo
Durante su discurso, Trump enfatizó que la supervisión del plan para Gaza es solo el primer paso. “Necesitamos una coalición de naciones dispuestas a actuar, no solo a debatir”, afirmó el mandatario ante los líderes mundiales reunidos en los Alpes suizos.
La ampliación del mandato de la Junta implica que los países miembros, entre los que se busca consolidar el apoyo paraguayo, podrían tener voz y voto en futuras mediaciones en otras zonas de tensión, proyectando la influencia de sus políticas exteriores mucho más allá de sus fronteras regionales.
Con este lanzamiento, el Foro de Davos se convierte una vez más en el epicentro de la política mundial, pero esta vez con un acento particular que resuena con fuerza en los pasillos de la diplomacia paraguaya.


