El Ejecutivo promulgó ayer miércoles la Ley de Reforma del Transporte Público. La normativa establece una reforma integral que redefine la organización, control y fiscalización del servicio, apuntando al bienestar de los usuarios.
En la ocasión, el presidente de la República, Santiago Peña, sostuvo que la construcción de políticas de Estado es lo que distingue a los países que avanzan de aquellos que quedan rezagados. En ese sentido, afirmó que Paraguay viene impulsando políticas públicas de alto impacto, orientadas a mejorar de manera sostenida la calidad de vida de la ciudadanía.
Al respecto, Peña afirmó que la reforma del transporte público constituye una respuesta concreta para los millones de paraguayos que utilizan a diario el servicio, en reconocimiento al “sacrificio de quienes sostienen a nuestro querido Paraguay”, y con el objetivo de mejorar sus condiciones de movilidad y calidad de vida.
“El momento de saldar esta deuda histórica que tenemos los paraguayos con los paraguayos. Por eso, con esta ley damos un paso gigante hacia la modernización del transporte público para ofrecerles más calidad de vida, más eficiencia, más dignidad”, resaltó.
Asimismo, mencionó que la firma de la ley no es simplemente un acto administrativo, es la señal inequívoca de que el Gobierno ha tomado la decisión de poner en orden la casa y recuperar la autoridad sobre un servicio público que es estratégico para la vida de los paraguayos. “Hemos actualizado la normativa para poder poner fin al foco de las necesidades reales en la movilidad de los ciudadanos, nunca antes se había hecho una apuesta tan ambiciosa para poder cambiar la vida de tantos paraguayos”, agregó.
El mandatario señaló que la nueva legislación marca un antes y un después en el sistema de rectoría, ya que anteriormente el Estado no ejercía un control efectivo sobre el sistema. En ese sentido, destacó que la norma establece reglas claras, eleva los estándares de gestión y consolida una visión centrada, por encima de todo, en lo que considera fundamental: el bienestar de los paraguayos.
“La reforma reconoce al transporte público como un servicio imprescindible, esto no puede depender de la conveniencia de algún empresario, no. Esto tiene que ser una prioridad de la atención a los ciudadanos”, reforzó.
En otro momento, detalló que por primera vez los usuarios cuentan con un respaldo legal efectivo para exigir el cumplimiento del servicio al transporte público. La ley establece sanciones económicas automáticas ante los incumplimientos y prevé la rescisión de concesiones en caso de reiteración, priorizando el bienestar de los paraguayos.
También dispone la publicación de datos abiertos sobre operación y subsidios. Igualmente, impulsa soluciones de movilidad a todo el país, asegurando una cobertura más equitativa y adaptada a la realidad de cada zona. “Con esta herramienta recuperamos la capacidad de planificar el transporte de manera integral, de manera estratégica. Porque queremos empresas fuertes, serias, que inviertan en el país”, añadió.
Por último, refirió que una de las grandes fortalezas de esta reforma es que no han salido a improvisar, sino que se tomaron el tiempo suficiente para encarar una ley a la necesidad de los paraguayos.



