En conferencia de prensa, Rubio calificó al acuerdo como sumamente importante para hacer frente a la amenaza primordial existente en el hemisferio que es terrorismo transnacional. “Es una amenaza directa a la seguridad nacional para Estados Unidos y para nuestros aliados y países vecinos aquí en el hemisferio”, subrayó.
Asimismo, dijo que en muchos países los grupos criminales son mucho más fuertes que los propios gobiernos, es por ello que, requiere de alianzas estratégicas. “Firmamos un acuerdo que respeta la soberanía de Paraguay, pero crea las oportunidades para trabajar aún más de cerca y en conjunto para enfrentarnos a esta amenaza y encima genera oportunidades para cooperar juntos, intercambiar información directa y rápidamente, además de responder a cualquier caso humanitario que pueda darse no solo en Paraguay, sino en la región”, detalló Rubio.
Señaló que el documento también abre amplias oportunidades para la cooperación económica, destacando el potencial que posee Paraguay para impulsar su desarrollo. En ese sentido, afirmó que el aprovechamiento de esas capacidades permitirá avanzar hacia un país más próspero, con mejores condiciones de vida para sus ciudadanos. “Y al mismo tiempo hacerlo en cooperación con compañías e intereses norteamericanos que están dispuestos a invertir de manera responsable y de manera eficaz en la economía, y ayudar también a crear empleos, trabajos, fuentes de ingresos, para los ciudadanos de su país”, indicó.
“Paraguay es uno de los países más fuertes que tenemos en el mundo y ciertamente en la región, como aliado y por su liderazgo político”, resaltó.
A su turno, el canciller Ramírez Lezcano afirmó que el gobierno de Santiago Peña está sumamente comprometido en seguir afianzando las relaciones entre Paraguay y Estados Unidos, pero también en objetivos compartidos, tales como la lucha contra el crimen organizado transnacional, tráfico de drogas, de personas y la corrupción. “Sobre todas las cosas trabajar por la libertad de nuestra gente, lo que está en riesgo no es solamente la seguridad sino la libertad de las personas y este es un paso muy importante para ese propósito”, reforzó el ministro.
El canciller señaló que “este instrumento representa una muestra más de la historia de amistad, cooperación y confianza mutua que une a nuestros pueblos y gobiernos desde hace más de 160 años, y constituye una clara manifestación del compromiso compartido por la defensa de la democracia, el estado de derecho, la libertad y los derechos humanos”.
El documento que establece lineamientos generales del trabajo conjunto que será llevado adelante por ambos países, será remitido al Congreso para su aprobación.
Asimismo, el documento refiere que este acuerdo forma parte del fortalecimiento de las relaciones bilaterales con los EE. UU. que el Gobierno lleva adelante y busca afianzar la vigencia de la democracia, el estado de derecho y los derechos humanos en el hemisferio. Además fortalece significativamente los lazos estratégicos entre ambos países.
El texto suscrito establece un amplio trabajo conjunto en la lucha contra el crimen transnacional en sus diferentes formas, entrenamiento de efectivos militares, asistencia humanitaria, entre otros.


