La Cámara de Diputados aprobó cinco pedidos de informes impulsados por el legislador Raúl Benítez (PEN–Central), relacionados con la empresa Conti Paraguay, tras la explosión registrada en sus instalaciones el pasado 30 de noviembre, hecho que dejó dos trabajadores fallecidos.
El diputado Benítez sostuvo que es necesario esclarecer la situación laboral, industrial, ambiental y sanitaria en torno a la firma, y verificar si la empresa cumplía con todas las normas vigentes.
El primer proyecto pide informes al Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social sobre la situación de los trabajadores de la empresa Conti Paraguay, acerca de si los trabajadores afectados se encontraban formalmente registrados, si la empresa cumplía con las normas de seguridad laboral y si contaban con los equipos de protección y salubridad necesarios.
Otro documento fue remitido al Ministerio de Industria y Comercio sobre las actividades industriales declaradas de la citada empresa. El legislador busca conocer detalles sobre las actividades industriales declaradas por la compañía, así como sobre las habilitaciones, permisos y documentos que autorizan el desarrollo de dichas tareas.
El Ministerio de Salud Pública y Bienestar Social también deberá informar sobre la atención médica brindada a los trabajadores heridos durante la explosión. Este pedido indaga sobre el tipo de asistencia recibida por los afectados, su estado actual y las medidas adoptadas por el sistema de salud tras el incidente.
Otra solicitud de informe fue elevada al Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible, sobre las licencias y habilitaciones ambientales de la empresa Conti Paraguay, así como cualquier otra información relacionada con el cumplimiento de la normativa ambiental vigente.
Finalmente, pide informes a la Municipalidad de Capiatá sobre las habilitaciones y permisos municipales. También indaga sobre las habilitaciones y permisos municipales otorgados a la referida empresa, incluidos los planes de prevención de incendios, planos aprobados, patente municipal y comercial, y cualquier otro documento requerido para el desarrollo de actividades industriales en la zona.
La explosión en la fábrica de aceites registrada el 30 de noviembre pasado en Capiatá se cobró la vida de dos trabajadores, identificados como Cayo Fretes y Robin Padilla, por quemaduras severas.


