El secretario general de la Federación Unitaria de Trabajadores del Transporte (FUTT), Hugo Zayas, confirmó este jueves que la medida de fuerza anunciada para la próxima semana es irreversible. En comunicación con los medios, el dirigente sindical descartó cualquier posibilidad de acuerdo con el Gobierno antes de la fecha estipulada. Zayas aseguró que las instancias de diálogo en el Ministerio de Trabajo y en el Congreso Nacional se agotaron sin resultados favorables. Por consiguiente, los choferes irán a una huelga el 16 y 17 de diciembre en rechazo a la reciente ley de reforma sancionada.
El líder gremial fue contundente al señalar a la 970 AM, que las promesas recibidas por parte de los legisladores y autoridades no se cumplieron. Según su visión, la ley aprobada es un "monstruo" diseñado en contra de los trabajadores y del pueblo. El objetivo de la movilización no es solo demostrar fuerza, sino exigir al Poder Ejecutivo que vete la normativa. Además, Zayas advirtió que si la ley queda firme, iniciarán acciones judiciales para atacar su inconstitucionalidad.
"Persona no grata" y ruptura del diálogo
La tensión con las autoridades del sector es máxima. Hugo Zayas declaró que la reivindicación principal, además del veto, es la destitución del viceministro de Transporte, Emiliano Fernández. El sindicalista acusó al viceministro de transporte de promover un "negociado" personal a través de esta legislación. La ruptura es tal que los gremios decidieron no asistir a ninguna convocatoria de mesa tripartita donde estén presentes las actuales autoridades, a quienes declararon "personas no gratas".
Al ser consultado sobre una posible mediación de último minuto, Zayas fue tajante: "Claro que no vamos a ir a la convocatoria". Explicó que ya realizaron todas las comunicaciones formales al Ministerio del Trabajo para legalizar la huelga. La medida iniciará a la medianoche del lunes 16, es decir, a las 00:00 horas, y se extenderá por 48 horas.
Expectativa de alto acatamiento
Las proyecciones de la Federación son optimistas respecto al impacto de la paralización. Zayas estimó que esperan un nivel de acatamiento del 80% en el servicio de transporte público. Sobre la postura de los empresarios del transporte, el dirigente dijo desconocer sus planes actuales, aunque sospecha que el Gobierno busca desplazarlos para introducir a "sus amigos" en el negocio.
El escenario se complica aún más con la posible ausencia del Presidente de la República, quien retornaría al país recién el día 15 de diciembre. A pesar de la dificultad política que implica pedir un veto presidencial a una iniciativa del propio Ejecutivo, los trabajadores se mantienen firmes en su plan de lucha, alegando que es la única vía que les queda ante lo que consideran un atropello a sus derechos.


