El presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Latorre, abordó diversos temas de la coyuntura política actual. El legislador se refirió a la precandidatura de Camilo Pérez para la intendencia de Asunción. El titular de la Cámara Baja aseguró enfáticamente que la figura del dirigente deportivo no representa una imposición dentro del movimiento Honor Colorado.
Según su visión, el candidato será finalmente electo por la voluntad popular y no por designaciones arbitrarias de la cúpula.
El titular de la Cámara Baja destacó el perfil de gestión de Pérez. Sostuvo que no se trata de un outsider improvisado, sino de alguien con experiencia probada. Para Latorre, su administración al frente del Comité Olímpico puede significar un cambio positivo y necesario para la capital del país. El diputado insistió en que la ciudadanía validará esta propuesta en las urnas, desmarcándose de las críticas sobre una supuesta falta de arraigo partidario.
Advertencia clara a los ministros sobre la dirigencia
Sobre la reciente plenaria de Honor Colorado, Latorre minimizó la ausencia de algunos secretarios de Estado. El legislador prefirió centrar su análisis en la masiva concurrencia de los líderes que sí asistieron. En ese sentido, mencionó explícitamente a Juan Carlos Baruja y a Tadeo Rojas. Los calificó como dos de los ministros que mejor están trabajando actualmente en el gabinete.
Sin embargo, Latorre lanzó una advertencia directa y contundente al resto del equipo ejecutivo. Señaló que todos los ministros tienen la obligación ineludible de escuchar a la ciudadanía y a la dirigencia de base del partido. Aunque negó que exista un "rompimiento" interno, reconoció una realidad dispar: hay funcionarios que escuchan y otros que no. A estos últimos, les recordó tajantemente que "están sentados en sus puestos gracias al pueblo y a la dirigencia de base" que trabajó para llevarlos al poder.
Rechazo al sistema híbrido y defensa de la tecnología
En el ámbito electoral, Latorre cuestionó duramente la propuesta del Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA). La oposición solicitó implementar una modalidad híbrida que incluya papeletas impresas junto a las máquinas de votación. Para el diputado, volver a las papeletas significaría un retroceso histórico imperdonable. Argumentó que esto abriría la puerta para regresar a las listas cerradas, un sistema que costó mucho esfuerzo abrir para empoderar al elector.
Finalmente, defendió la vigencia y seguridad del modelo electrónico actual. Latorre argumentó que el sistema ha demostrado ser seguro, eficiente y transparente en los últimos comicios. Concluyó afirmando que no se puede cambiar una herramienta que está dando resultados positivos por un método antiguo y obsoleto. Recordó que el sistema de papeletas fue descartado en su momento justamente por su "falta de seguridad y transparencia" en el escrutinio de los votos.


