Durante el encuentro celebrado ayer lunes en Mburuvicha Róga, dialogaron sobre las oportunidades que ofrece el país, explorando alianzas público-privadas para desarrollar energía solar y potenciar la matriz energética.
Bradley describió a Paraguay como un “ambiente político muy estable” y una gran oportunidad para la inversión extranjera, destacando la apertura del Gobierno para hacer negocios que beneficien al país. “Así que fue esclarecedor y sin duda, ayudó a pensar que ya sabía también que Paraguay es un muy buen lugar para hacer negocios (...) una especie de joya oculta”, resaltó.
En ese mismo sentido, el jefe de Estado expresó a través de sus redes sociales: “Estamos determinados a que esta confianza internacional se traduzca en oportunidades reales para todos los paraguayos”.
Paraguay, gracias a su estabilidad macroeconómica, su bajo nivel de endeudamiento y la reciente obtención del grado de inversión, se posiciona como uno de los países más atractivos para el desembarco de nuevos capitales en la región. El previsible clima fiscal, los incentivos para la instalación de industrias y el crecimiento sostenido de los últimos años convierten al país en un imán para proyectos de gran escala. A esto se suma su ubicación estratégica en el corazón del Mercosur y la disponibilidad de energía renovable a bajo costo, factores que impulsan el interés de empresas internacionales que buscan condiciones favorables para invertir a largo plazo.


