La medida generó una inmediata reacción por parte del senador Basilio Núñez, quien calificó la decisión como un retroceso en pleno año preelectoral y responsabilizó a los sectores opositores por lo que considera una afectación directa a la organización de los comicios.
El legislador señaló que el recorte implica modificar recursos ya programados para el proceso electoral, especialmente en un momento en que el cronograma avanza y persisten plazos acotados para la preparación operativa.
Según explicó, la supresión de fondos compromete la continuidad del sistema actualmente vigente y puede provocar que el país se vea forzado a utilizar papeletas tradicionales en las internas partidarias y elecciones municipales, una opción que considera inviable ante los mecanismos de lista desbloqueada adoptados en el último ciclo electoral.
El voto de confianza al TSJE y la defensa del sistema
Núñez afirmó que mantiene su “voto de confianza” al Tribunal Superior de Justicia Electoral y sostuvo que no observa indicios de direccionamiento en el proceso de licitación. Indicó que el organismo se encuentra “a contrarreloj” para garantizar todos los componentes que demanda el calendario electoral, por lo que considera indispensable restituir los fondos asignados al alquiler de máquinas de votación.
Advirtió que, sin ese presupuesto, el país podría enfrentar dificultades para realizar las elecciones internas de manera normal, lo que afectaría directamente la participación de partidos, movimientos y alianzas que deben seleccionar a sus candidatos.
El senador insistió en que la decisión tomada en la Comisión de Hacienda constituye un “atentado contra la democracia”, ya que, según afirmó, las elecciones forman parte de las garantías esenciales del sistema político.
A su criterio, revertir el modelo de votación electrónica en este momento trasladaría riesgos a la organización de los comicios y generaría incertidumbre en la ciudadanía. Reiteró que la planificación del proceso electoral requiere estabilidad presupuestaria y recordó que resta poco más de medio año para la realización de las internas partidarias.
Nakayama coincide en que volver a papeletas sería un retroceso
El senador Eduardo Nakayama también abordó el tema y coincidió en que un eventual regreso al voto con papeletas representaría un retroceso para el sistema electoral paraguayo.
Señaló que todas las modalidades de votación tienen un grado de vulnerabilidad, pero recordó que la legitimidad democrática depende de procesos libres y transparentes que cuenten con mecanismos de auditoría adecuados.
Destacó que el sistema de listas desbloqueadas, adoptado para ampliar la participación y representación, no puede ser implementado mediante papeletas sin generar dificultades operativas de gran escala.
Según explicó, un modelo basado en boletines impresos requeriría múltiples papeletas por cada circunscripción ante la existencia de listas numerosas y candidaturas extensas. Observó que, en casos donde se presentan 40 listas con más de 40 postulantes por cargo, el volumen de materiales se vuelve impracticable.
Subrayó que este diseño hace inviable el retorno a un sistema completamente manual bajo las condiciones actuales, por lo que consideró fundamental fortalecer las herramientas de auditoría informática y acompañar la implementación tecnológica con mayor supervisión.
Proceso fue aprobado por apoderados informáticos
Fausto Von Streber, director de Tecnología del TSJE, afirmó ayer que existen un conjunto de formas que impiden que se pueda cargar el chips fuera de la info del voto y que el sistema en sí lo rechaza.
“Una vez que se vota no se puede usar el chip, y tiene automáticamente la aplicación de solo lectura, explicó al aclarar sobre las denuncias del senador liberal Ever Villalba relacionada con una supuesta vulnerabilidad de las máquinas de votación.
Resaltó además que todo el proceso fue aprobado por los apoderados informáticos de todos los partidos políticos. “Muestran una boleta en blanco. Es una denuncia maliciosa y carece de lógica”, acotó.
Von Streber ejemplificó como es el sistema de votación: “El elector coloca la boleta y el software verifica el contenido del chip. Cuando se emite el voto se graba en el chip información solo relacionada con el voto del elector y esa información está cifrada”.
“Hacer una demostración con papeletas en blanco y con chips vacío no sirve, porque ahí si puede cargar porque el software lo permite al no estar programado. La demostración del senador no tiene sustento, porque hay elementos de seguridad en nuestro sistema que evita que se pueda hacer eso”, puntualizó el funcionario.



