Tras la contundente victoria de Daniel Pereira Mujica en Ciudad del Este, el Partido Colorado afronta la tarea de lidiar con sus sensibilidades y trabajar por la reconciliación entre sus bases con miras a las elecciones municipales del 2026.
Henrique Ferreira, sociólogo, analizó el escenario poselectoral de CDE. Destacó la notoria diferencia entre la baja participación en estas elecciones anticipadas y la amplia ventaja que sacó el intendente electo.
“La participación bajó en relación al 2021 (anterior elección municipal), en esa ocasión la participación fue del 63% (alrededor de 147.000 votantes), el pasado domingo solo 45% (105.000). Casi uno de cada tres que fue a votar en el 2021, no lo hizo en esta ocasión”, reflexionó.
Panorama difícil
El sociólogo advierte que el comportamiento del electorado esteño podría replicarse en las principales ciudades polo del país ante el desgaste de la figura del partido de gobierno.
“Probablemente la ANR pierda en Ciudad del Este en el 2026, y podría ocurrir lo mismo en Asunción y Encarnación; todas las alarmas están encendidas en la ANR ”, dijo.
A la vez resaltó que, pese a la baja participación, ambos candidatos tuvieron mejor porcentaje de votos respecto a las elecciones municipales del 2021. La posible causa de baja participación, expresó que podría ser la falta candidatos a la concejalía, quienes usualmente “empujan” la campaña. En esta ocasión, las votaciones solo fueron para la Intendencia.
“El candidato de Yo Creo y también el colorado obtuvieron menos votos absolutos en relación a sus candidatos en el 2021.
En porcentajes, la diferencia entre Yo Creo y ANR fue superior en estas elecciones, aunque el candidato de la ANR obtuvo mejor porcentaje en relación al candidato del 2021”, dijo.
Pésima campaña de los colorados
Por su parte, Enrique Ruiz Díaz, especialista en publicidad y comunicación estratégica, analizó el resultado de las elecciones en CDE. Además, enfatizó en las fallas cometidas por los colorados. En este sentido, explicó que tuvieron una participación baja, apenas al 45%.
Sin embargo, el voto opositor fue como un misil guiado. "Esto no es casualidad, es un grito del esteño harto”, escribió en su cuenta de X.
Aseguró que, desde una perspectiva social, se trata de un “voto castigo” de una población diversa. “Es una población que está hastiada con la corrupción, las promesas incumplidas y el centralismo asunceno. Jóvenes y mujeres se movilizaron contra el ‘impuesto’, el candidato digitado desde la Capital. No es ideología, es hartazgo”, sostuvo.
A su criterio, los colorados de CDE perdieron la narrativa, y con ella, la elección. Afirmó que la lección debe ser que “la política no se gana con marketing, se gana con empatía”.


