El ministro de Defensa Nacional, Óscar González, aseguró que las Fuerzas Armadas del Paraguay (FF. AA.) se encuentran “plenamente preparadas” para enfrentar a los grupos criminales transnacionales Comando Vermelho (CV) y Primer Comando da Capital (PCC). Tras el decreto presidencial que los declara organizaciones terroristas, el titular de la cartera señaló que el marco jurídico vigente habilita a las fuerzas militares a emplear elementos de combate dentro del territorio nacional cuando se identifique una amenaza directa a la seguridad interna.
La decisión del Poder Ejecutivo se produce días después del operativo más violento registrado en Río de Janeiro, Brasil, que dejó más de 120 muertos y decenas de detenidos. El hecho reavivó las alertas en Paraguay, especialmente en los departamentos fronterizos donde ambos grupos mantienen redes de tráfico y lavado de activos.
González explicó que el Gobierno ordenó el refuerzo de la frontera con personal militar y carros blindados en zonas estratégicas de Amambay, Canindeyú, San Pedro y Alto Paraná, con el objetivo de impedir posibles infiltraciones de miembros de las organizaciones brasileñas.
“Nuestras fuerzas están desplegadas en los puntos de mayor riesgo. La inteligencia será determinante para anticipar cualquier movimiento criminal”, sostuvo.
Base legal para la intervención militar
El ministro explicó que la Ley 1.337 de Defensa Nacional y Seguridad Interna, modificada en años anteriores, amplió las facultades operativas de las FF. AA. al incluir la “amenaza interna” entre las causas de activación del poder militar.
Según González, esta modificación permite el empleo de los elementos de combate en territorio nacional cuando la seguridad interna se vea afectada por grupos armados considerados terroristas.
“Esta declaración tiene consecuencias fácticas y jurídicas”, sostuvo el ministro. “Las Fuerzas Armadas están habilitadas a enfrentarlos, aprehenderlos o, de ser necesario, abrir fuego en defensa del país”. Añadió que la intervención se realizará bajo el control del Ministerio Público y del órgano jurisdiccional correspondiente, garantizando así el cumplimiento de la ley.
El titular de Defensa insistió en que el decreto presidencial firmado por Santiago Peña no amplía arbitrariamente el poder militar, sino que “activa un marco legal ya previsto para escenarios de amenaza interna vinculados al terrorismo y al crimen organizado transnacional”.
Inteligencia y control territorial
González reconoció que Paraguay enfrenta el desafío de controlar más de 400 kilómetros de frontera seca con Brasil, lo que hace imposible una cobertura total con presencia física. Por ello, destacó la relevancia de los equipos de inteligencia militar, encargados de detectar y anticipar posibles incursiones o contactos locales con las facciones criminales.
“El trabajo de inteligencia es silencioso, pero decisivo. Es el que nos indica dónde dirigir los recursos, con qué unidades y en qué momento intervenir”, explicó. Indicó que las fuerzas operan actualmente en los cuatro departamentos del norte y tres del sur del país, con despliegue terrestre y aéreo.
Además, mencionó que en la última reunión del Consejo de Defensa Nacional (Codena) se compartieron informes de zonas sensibles en el lado paraguayo donde podrían existir conexiones logísticas del PCC y el Comando Vermelho. “Estamos concentrando los esfuerzos en esos puntos con controles y patrullajes permanentes”, precisó.
Capacidad operativa y equipamiento
El ministro aseguró que las Fuerzas Armadas disponen del armamento y entrenamiento necesarios para enfrentar a las facciones criminales.
González subrayó que el despliegue de cinco vehículos blindados y un contingente cuyo número se mantiene en reserva forma parte del plan de disuasión y control en las zonas más expuestas. Según fuentes castrenses, las operaciones conjuntas entre las fuerzas militares y la Policía Nacional también se incrementaron desde la firma del decreto presidencial.
Nuevo escenario de seguridad nacional
El decreto N.º 4857, emitido el jueves pasado por el presidente Santiago Peña, declaró a las facciones brasileñas PCC y CV como grupos terroristas. Esta medida, según el Ejecutivo, busca alinear la política de defensa del país con estándares internacionales de lucha contra el terrorismo.
El Ministerio del Interior consideró que la cooperación entre las Fuerzas Armadas y policiales “hace invencible al Estado paraguayo frente al crimen organizado”, al tiempo que Defensa reiteró que toda acción militar estará supeditada a la Constitución y al control judicial.
Con la frontera reforzada y la nueva clasificación legal de las organizaciones brasileñas, Paraguay redefine su política de seguridad nacional hacia un esquema de respuesta directa, preventiva y coordinada frente a amenazas transfronterizas.


