El deterioro de la calidad de los congresistas en Paraguay se convirtió en un tema alarmante tras los últimos episodios registrados en el Parlamento. La expulsión de la senadora Norma Aquino y la suspensión de otro legislador luego de la filtración de comprometedores audios revelan un retroceso en la representación política y exponen la fragilidad institucional.
Expulsión de Norma Aquino y debate político
La exsenadora Norma Aquino fue despojada de su investidura tras la difusión de grabaciones que la vincularon con tráfico de influencias y presuntas prácticas de corrupción. El escándalo no solo giró en torno al contenido de los audios, sino también al tono de sus declaraciones en el pleno, donde intentó defenderse sin éxito. Estos hechos encendieron el debate sobre la verdadera calidad ética y política de los representantes nacionales.
Sectores de la sociedad apuntan al sistema de listas abiertas como uno de los factores de esta crisis. No obstante, especialistas como el abogado y docente José Antonio Galeano sostienen que el problema es más profundo. “El sistema contribuye, pero no es la única causa”, afirmó en diálogo con La Tribuna.
Transfuguismo y normalización de la corrupción
Galeano destacó que el transfuguismo político instalado como práctica común en Paraguay también corroe la institucionalidad. “El transfuguismo político, tan a la orden del día sin que nadie se alarme, resulta alarmante”, señaló.
El analista advirtió que la pasividad ciudadana normaliza conductas inaceptables, bajo el argumento de que “así nomás es la política”. A su criterio, esta visión legitima atropellos al sistema republicano y debilita la confianza pública.
Responsabilidad de los partidos políticos
El académico recordó que la responsabilidad recae en los partidos y movimientos políticos, que al conformar sus listas deberían ser más rigurosos y patrióticos en la selección de candidatos. “No porque nadie les obligue, sino como un imperativo moral”, subrayó.
Agregó que la política debería dejar de priorizar a “los amigos” y dar paso a personas con formación sólida y ética irreprochable. En cuanto al rol del partido de gobierno, señaló que tiene mayor responsabilidad por su permanencia prolongada en el poder, aunque advirtió que las demás agrupaciones también deben ser interpeladas por la ciudadanía.
Juventud y recuperación de valores
En su análisis, Galeano expresó que los recientes hechos en el Congreso muestran que “no cuentan los principios ni los valores, sino el dinero”. Insistió en que la sociedad tiene la capacidad de castigar a los líderes corruptos mediante el voto.
Asimismo, resaltó el papel de la juventud como fuerza transformadora. “Es oportuno volver a poner de moda valores como patriotismo, honestidad, solidaridad y búsqueda del bien común”, afirmó. Para Galeano, solo con una ciudadanía consciente y una juventud decidida será posible “barrer con tanta basura” que hoy afecta a la política nacional.


