El Gobierno oficializó este miércoles la habilitación de nuevas obras edilicias en el Centro Nacional de Prevenidos, antigua Penitenciaría Nacional de Tacumbú, además de la entrega de vehículos y equipamientos destinados a fortalecer los traslados, la cobertura médica y la seguridad interna. El acto contó con la presencia del presidente de la República, Santiago Peña, y del ministro de Justicia, Rodrigo Nicora.
Durante la ceremonia, las autoridades ratificaron el compromiso del Ejecutivo de sostener la reforma del sistema penitenciario sobre los pilares del orden, la seguridad y la dignidad humana.
El titular de Justicia, Rodrigo Nicora, enfatizó que la intervención en el recinto trasciende un mero cambio de denominación. Explicó que la reestructuración permitió erradicar el caos y la pérdida de control estatal para consolidar un sistema modular enfocado en la clasificación de internos.
“Tacumbú llegó a ser la imagen triste de la ausencia del Estado y del hacinamiento extremo”, afirmó Nicora.
Sobre el punto, recordó que años atrás el penal llegó a albergar a más de 4.100 personas, convirtiéndose en el símbolo más oscuro de la administración penitenciaria nacional.
Como parte del fortalecimiento operativo, el Ministerio de Justicia entregó ocho móviles para traslado de reclusos, cuatro vehículos para logística administrativa, ambulancias y 120 uniformes antimotines para los agentes.
Asimismo, Nicora anunció que en noviembre arrancará la segunda fase de obras edilicias para intervenir los pabellones pendientes.
“La dignidad de las personas privadas de libertad vale la pena”
A su turno, el presidente Santiago Peña resaltó la transformación del penal en una política de Estado orientada a la reinserción social y a la recuperación de la institucionalidad. Evocó el operativo Veneratio, ejecutado el 18 de diciembre de 2023, como el hito clave que devolvió el control de Tacumbú a las fuerzas de seguridad.
“Durante años, Tacumbú no era solamente una penitenciaría, era el símbolo de la corrupción. Hoy estamos dando testimonio de que la dignidad de hombres y mujeres privados de libertad vale la pena y que, como paraguayos, la estamos reivindicando”, aseveró el mandatario.
Peña remarcó que el objetivo de estas inversiones es ofrecer oportunidades reales de rehabilitación para que los internos reinsertados sirvan de testimonio a otros jóvenes.
Además, reafirmó que la agenda de reformas continuará de forma ininterrumpida durante los 20 meses restantes de su mandato.
“El Centro Nacional de Prevenidos es mucho más que ladrillos: va a la raíz de lo que nosotros queremos construir como sociedad y como nación”, concluyó el jefe de Estado.
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