El presidente de la República, Santiago Peña habilitó formalmente la remodelación del Centro Nacional de Prevenidos en Tacumbú.
Esta intervención representó un desembolso de G. 15.000 millones para modernizar el sistema penitenciario. El proyecto incluye tres pabellones renovados, 117 celdas y capacidad para albergar a 500 internos.
Las obras abarcan una superficie de 3.350 metros cuadrados en los pabellones B, D y F. Se realizaron adecuaciones en las redes eléctricas, sanitarias, áreas de cocina, comedor y polideportivo.
Asimismo, fueron intervenidos los espacios de Intendencia, Carnicería, Panadería y los depósitos del recinto.
El mandatario remarcó que las mejoras buscan consolidar una gestión basada en el control y la seguridad.

“Recuperar el control era apenas el comienzo”, sostuvo Peña al referirse a la nueva etapa institucional. El objetivo central punta a la clasificación de la población y el desarrollo de programas de reinserción.
A su vez, el ministro de Justicia, Rodrigo Nicora, destacó que los propios reclusos ayudaron a reconstruir el espacio.
Indicó que la colaboración activa fortalece los programas de trabajo y conducta dentro del establecimiento.
La iniciativa busca transformar las antiguas prácticas por un modelo enfocado en la disciplina.
Durante la jornada oficial, las autoridades entregaron ocho vehículos de traslado y dos ambulancias. Los rodados reforzarán los desplazamientos para audiencias judiciales y la cobertura de emergencias médicas.
A esto se suma equipamiento de seguridad para los agentes y vehículos para el personal institucional.


