El dirigente señaló que el resultado fue producto de un proceso de casi dos años de diálogo entre los sectores que integraron la candidatura.
Rasmussen destacó especialmente la participación electoral y sostuvo que la victoria no fue producto del azar. Según explicó, la alianza trabajó durante casi dos años con un objetivo definido y logró mantener unidos a los sectores que acompañaron a Soledad Núñez.
También resaltó el trabajo realizado durante la jornada de votación para controlar las mesas electorales.
Indicó que más de 5.000 agentes fueron distribuidos en 145 locales y 1.325 mesas de Asunción con el objetivo de garantizar el control de los votos.
El dirigente estimó que la diferencia entre Núñez y el candidato colorado Camilo Pérez fue de aproximadamente tres votos por mesa.
Para Stephan Rasmussen, la cobertura electoral permitió verificar el proceso y resguardar la voluntad expresada por los electores.
Además, sostuvo que la unidad alcanzada durante la campaña no se limitó a una alianza electoral. Señaló que se trató de un compromiso entre los sectores que acompañaron el proyecto político de Núñez para disputar la Intendencia de Asunción.
Durante su evaluación, también mencionó que se registraron denuncias y personas detenidas durante la jornada electoral. Según afirmó, el despliegue realizado permitió controlar las mesas y evitar irregularidades en el proceso de votación.
El dirigente sostuvo que, tras la elección, el desafío pasa por la gestión municipal. Indicó que el trabajo debe dejar de centrarse en los partidos políticos y enfocarse en la situación de la capital.
“Ahora no se trata de colores ni de partidos, sino de una ciudad en caos”, manifestó Rasmussen.
Añadió que el siguiente paso será trabajar para cumplir las propuestas presentadas durante la campaña electoral y avanzar en la recuperación de Asunción.
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