En conversación con la prensa ayer, tras el acto de reconocimiento al Team Paraguay por su exitosa participación en los XIII Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, en Mburuvicha Róga, el mandatario sostuvo que el objetivo estratégico central del Gobierno es garantizar que el excedente energético de la Itaipú Binacional se traduzca en desarrollo e industrialización dentro del territorio nacional.
“El mundo hoy no tiene excedente de energía eléctrica; Paraguay sí. Lo que nosotros buscamos es que la energía que produce Itaipú sirva para generar desarrollo en el país”, enfatizó Peña.
En ese sentido, explicó que si bien la meta es aprovechar el 100% de la potencia disponible, el Estado aún debe concretar obras claves de infraestructura y líneas de transmisión eléctrica para posibilitar el consumo industrial pleno en los diferentes polos del país.
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Atenta mirada a comicios en Brasil e integración regional
Respecto al panorama político en el país vecino, principal socio comercial y destino de exportaciones paraguayas, el presidente prefirió mantener prudencia sobre los comicios brasileños del domingo, remarcando que el Ejecutivo paraguayo trabajará de forma pragmática con el liderazgo que resulte electo por el pueblo brasileño.
Asimismo, recordó que el acuerdo tarifario temporal por tres años fijado en mayo de 2024 otorga una ventana de estabilidad, pero instó a no postergar la definición del marco regulatorio de largo plazo.
Finalmente, el jefe de Estado reiteró que la posición paraguaya en la mesa binacional mantendrá un enfoque firme en la soberanía energética y la previsibilidad de precios para atraer inversiones electrointensivas de alto impacto, consolidando al país como un nodo de desarrollo industrial en la región.
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Entendimiento definirá el futuro de Itaipú
La revisión del Anexo C del Tratado de Itaipú constituye uno de los principales desafíos de la agenda energética entre Paraguay y Brasil. El documento establece las bases financieras y de prestación de los servicios de electricidad de la entidad binacional, por lo que su actualización tendrá consecuencias sobre la comercialización de la energía, los costos operativos y los ingresos que genera la hidroeléctrica para ambos países.
El proceso tomó impulso en abril de 2024, cuando los dos gobiernos acordaron fijar la tarifa de Itaipú en USD 19,28 por kilovatio-mes para el período 2024-2026.
El entendimiento también contempló que Paraguay pueda comercializar libremente en el mercado brasileño la energía que no consuma, además de establecer que, a partir de 2027, la tarifa refleje estrictamente los costos operativos de la entidad, sin incluir gastos discrecionales. En ese momento, las partes se comprometieron a concluir la revisión del Anexo C antes del 31 de diciembre de 2024.
Sin embargo, el calendario inicial no se cumplió. En abril de 2025, el Gobierno paraguayo anunció la suspensión temporal de las negociaciones, según los estados financieros de Itaipú correspondientes al ejercicio 2024. Las conversaciones se retomaron posteriormente, aunque el proceso continuó sin una fecha definitiva de cierre.
En marzo de 2026, los presidentes Santiago Peña y Luiz Inácio Lula da Silva instruyeron a sus respectivos equipos técnicos y cancilleres a avanzar en la conclusión del acuerdo en el menor tiempo posible.
Tras ese encuentro, el Gobierno paraguayo informó que ambos países coincidían en la necesidad de alcanzar un entendimiento mutuamente beneficioso. Días antes, los cancilleres Rubén Ramírez Lezcano y Mauro Vieira habían señalado avances sustanciales, aunque aclararon que todavía quedaban aspectos técnicos pendientes.
En junio de este año, Peña sostuvo que las conversaciones continuaban y que no existía un plazo obligatorio para alcanzar un acuerdo.
El mandatario defendió una perspectiva de largo plazo, orientada a garantizar la sostenibilidad de Itaipú durante las próximas décadas.
La definición del nuevo marco adquiere especial importancia para nuestro país, que busca aprovechar una mayor proporción de su disponibilidad energética para impulsar inversiones industriales, ampliar su infraestructura eléctrica y generar valor agregado dentro del país.


