En un acontecimiento de alto valor diplomático e histórico, la Comisión Nacional Demarcadora de Límites anunció la culminación del proceso de delimitación, demarcación y registro de la frontera entre Paraguay y Bolivia.
El cierre de esta labor, iniciada en 1938 tras el fin de la Guerra del Chaco, se concretó durante la XIII Reunión Plenaria Ordinaria de la Comisión Mixta en La Paz, tras la aprobación del trazado del último tramo pendiente entre el Hito X “12 de Junio” y el Hito XI, punto trifinio que conecta con el Brasil.
El anuncio fue oficializado por el presidente de la Comisión Nacional Demarcadora de Límites, embajador Carlos José Fleitas Rodríguez, quien destacó el logro en el marco del “Centenario de la Paz del Chaco” (declarado para el período 2025-2035 por Ley Nº 7677).
El límite internacional definitivo abarca una extensión total de 755,20 kilómetros, divididos en 704,96 km de límite terrestre y 49,59 km de límite fluvial, definidos mediante tecnología georreferenciada de alta precisión y trabajos de batimetría en el río Negro.
Los estudios técnicos batimétricos concluidos a finales de 2025 sirvieron de base para consensuar el trazado del sector fluvial y conectar el Hito X con el Hito XI (ubicado en la confluencia de los ríos Negro u Otuquis y Paraguay).
Asimismo, la delimitación completa requirió décadas de trabajos terrestres, aéreos y geodésicos, superando complejos capítulos geográficos como la determinación del Vértice VIII “Cerro Chovoreca”, resuelto definitivamente en 1975.
Tras el cierre de la primera comisión de garantes internacionales en 2007 y el Protocolo Adicional de 2009, ambas naciones continuaron de manera bilateral la apertura de picadas, mantenimiento de hitos y actualización de mediciones.
“Ochenta y ocho años después del Tratado de Paz, Amistad y Límites y del Laudo Arbitral de 1938, ambos países completan la obra iniciada por quienes sustituyeron las armas por el derecho, la diplomacia y la ciencia”, resaltó el embajador Carlos Fleitas.
Integración y consolidación territorial
La finalización de la demarcación deja atrás las disputas territoriales para consolidar la frontera como un corredor de cooperación e integración regional.
La delimitación completa entre las administraciones de los presidentes de aquel entonces (Félix Paiva) y el actual (Santiago Peña) cierra definitivamente el mapa físico entre ambas naciones hermanas.


