En entrevista con La Tribu 650 AM, el senador Colym Soroka explicó cómo se acordó la redistribución del ajuste salarial en el Presupuesto General de la Nación (PGN), fijando un aumento del 2,4 % para enero y un 2,6 % para julio, medida que calificó como una victoria sostenible para las arcas públicas y el sector docente.
Soroka señaló que la propuesta inicial de los docentes representaba un impacto fiscal del 8 %, cifra que fue reestructurada técnicamente para cerrar en un 5 % gradual distribuido en dos etapas durante el próximo ejercicio fiscal.
“Buscamos una alternativa intermedia y guapearon las partes. No se trata de dibujar números en el presupuesto porque el Estado no genera dinero mágicamente. Fue un logro brutal frenar una huelga de este impacto y dar estabilidad al país sin salir a la calle”, aseveró el parlamentario.
El entendimiento alcanzado reconfigura la relación entre la inversión estatal y la exigencia pedagógica. El senador hizo hincapié en la reducción del impacto del pedido gremial a un incremento del 2,4 % desde enero y un 2,6 % desde julio, protegiendo los techos de gasto público.
Indicó que un docente con dos rubros alcanzará un ingreso promedio proyectado de 10 millones de guaraníes, sumado al debate técnico de la futura carrera y escalafón docente.
El senador enfatizó que este esfuerzo fiscal otorga legitimidad a la ciudadanía y al Estado para exigir mejores niveles de evaluación, capacitación y rendimiento pedagógico en las aulas.
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